En septiembre de 2024, los precios industriales en la Comunidad de Madrid disminuyeron un 6,7% en comparación con el mismo mes del año anterior, una tendencia que se repite a nivel nacional, donde la caída fue del 5,2%, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Este retroceso, impulsado principalmente por la reducción en los costes de la energía, representa el tercer mes consecutivo de descenso en los precios del sector industrial en Madrid.
En lo que va de año, la industria madrileña ha registrado una disminución de precios acumulada del 1,9%, con una bajada del 3% en comparación con agosto de 2024. En términos específicos, los precios de la producción de energía eléctrica han sido los que más han contribuido a esta reducción, con un descenso interanual del 14,3% y una caída mensual del 5,4%. Así, el sector energético acumula una rebaja del 4,2% en lo que va del año en la comunidad.
A pesar de esta tendencia a la baja en los precios de la energía, los bienes de consumo, tanto duraderos como no duraderos, mostraron aumentos. Los bienes de consumo en general crecieron un 1,2% en tasa interanual, mientras que los bienes de equipo y los bienes intermedios también presentaron incrementos del 1% y 1,2%, respectivamente.
El retroceso de los precios industriales en septiembre fue una tendencia compartida por todas las comunidades autónomas. Las caídas más leves se registraron en La Rioja (-0,9%), Navarra (-1%), Cantabria (-1,1%) y Cataluña (-2,3%). En el extremo opuesto, las mayores bajadas se produjeron en Murcia (-9,1%), Andalucía (-8,9%), Canarias (-8,5%) y Asturias (-8%).
A nivel nacional, la tasa anual del Índice de Precios Industriales (IPRI) general se situó en el -5,2%, lo que representa una disminución de 3,8 puntos en comparación con agosto. En cuanto al destino económico de los bienes, el sector de la energía fue el que más influyó en la variación a la baja de la tasa anual del IPRI, con una caída del 16,8%, atribuida a la reducción en los precios de producción, transporte y distribución de energía eléctrica, y al menor coste en el refino de petróleo y la distribución de combustibles gaseosos.
Por su parte, los bienes intermedios reflejaron una disminución en su variación anual, situándose en el -1,4%, ligeramente inferior a la registrada en agosto. Esta reducción está relacionada con el menor incremento en los precios de productos químicos básicos, fertilizantes y plásticos, en comparación con el año anterior.
Dentro de los bienes de consumo no duradero, la tasa anual bajó dos décimas hasta el 1,5%, debido a un menor aumento en los precios de aceites y grasas vegetales y animales.
El índice de precios industriales general sin incluir el sector energético mostró una variación anual positiva del 0,4%, 5,6 puntos por encima del IPRI general. A nivel mensual, el IPRI registró una caída del 2,3%, debido en gran medida al descenso en los precios de la energía eléctrica (-8,8%), el refino de petróleo (-8,3%) y la producción de gas (-2,9%), que contrarrestaron el leve incremento en la producción de aceites y grasas vegetales y animales (+0,7%), metales preciosos y otros metales no férreos (+1,3%) y otros productos alimenticios (+0,4%).
Este contexto de descenso generalizado en los precios industriales responde, en gran medida, a las fluctuaciones en los costes energéticos, marcando así un período de alivio para ciertos sectores, pero también un entorno de variabilidad que puede influir en la evolución económica y la planificación industrial en las comunidades autónomas.