La empresa familiar sostiene seis de cada diez empleos en Madrid

La empresa familiar sostiene seis de cada diez empleos en Madrid

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Adefam cifra en 235.000 las compañías familiares madrileñas, que generan 1,5 millones de empleos y el 46% del valor añadido regional.

Las empresas familiares representan el 92,8% del tejido empresarial de la Comunidad de Madrid, generan el 58,9% del empleo regional —equivalente a 1,5 millones de puestos de trabajo— y contribuyen con el 46% del Valor Añadido Bruto autonómico, según datos presentados por la Asociación de la Empresa Familiar de Madrid (Adefam).

El informe, elaborado por la Sociedad Española de Investigadores de Empresa Familiar a partir del trabajo El futuro de la Empresa Familiar. Sus retos y contribución diferencial en 2025, del Instituto de la Empresa Familiar, fue presentado por la presidenta de Adefam, Verónica García Castelo; la directora de la entidad, Marta Beltrán; y el director de Safer, José Carlos Casillas.

Madrid se sitúa ligeramente por encima de la media nacional en el peso de la empresa familiar. Mientras que en España estas compañías representan el 92,4% del total, en la Comunidad de Madrid alcanzan el 92,8%. Su presencia no ha dejado de crecer durante la última década.

Entre 2015 y 2024, las empresas familiares madrileñas han incrementado su representación del 85,6% al 92,8% del total de compañías de la región. En el mismo periodo, su aportación al empleo ha pasado del 54,9% al 58,9%, mientras que su contribución al Valor Añadido Bruto ha crecido del 39,2% al 46,2%.

En cifras absolutas, la Comunidad de Madrid alberga aproximadamente 235.000 empresas familiares que sostienen 1,5 millones de empleos y generan más de 1.000 millones de euros de valor añadido, según los datos difundidos por Adefam.

La asociación destaca que la aportación de estas compañías trasciende el crecimiento económico, extendiéndose hacia la estabilidad, la cohesión territorial y el compromiso con el empleo de calidad. Para la presidenta de Adefam, Verónica García Castelo, estas empresas resultan esenciales para el desarrollo económico y social de Madrid. “Son compañías que comparten el propósito de perdurar, de generar empleo estable, de impulsar el desarrollo de su entorno y de dejar una huella positiva en la sociedad generación tras generación”, ha destacado Castelo.

Empresas jóvenes, rentables y con vocación de permanencia

El perfil predominante de la empresa familiar madrileña es joven. Casi dos tercios tienen menos de 25 años de trayectoria: el 18,3% se encuentra en fase emprendedora y el 47,3% continúa en desarrollo. El 32,4% ya puede considerarse consolidada y únicamente el 2% supera el medio siglo de antigüedad.

Este último porcentaje sitúa a Madrid por encima de la media nacional, donde las empresas familiares longevas apenas representan el 1,3% del total. Además, aproximadamente una de cada tres empresas familiares madrileñas ha experimentado ya algún relevo generacional, lo que subraya la importancia de planificar la sucesión y profesionalizar la gestión empresarial.

Pese a su menor tamaño medio, la empresa familiar madrileña compite en buenas condiciones económicas frente a la no familiar. Su facturación media se aproxima a los 477.000 euros con unos cinco empleados por compañía, cifras muy inferiores a los más de dos millones de euros y 13 trabajadores que caracterizan a las no familiares.

Sin embargo, las empresas familiares alcanzan una rentabilidad económica del 4,2%, superior al 3,1% de las no familiares. La rentabilidad financiera también ha mejorado de forma sostenida, con un diferencial que ha pasado de 0,36 puntos en 2014 a dos puntos en 2024.

La solvencia constituye otro de los puntos fuertes del modelo empresarial familiar. Las compañías familiares madrileñas presentan un ratio de solvencia de 1,99, frente al 1,74 de las no familiares, y un ratio de liquidez de 1,69 comparado con el 1,54. Su endeudamiento también resulta inferior, situándose en el 44% frente al 47,3% de las no familiares.

Adefam considera que estos indicadores posicionan a la empresa familiar en mejor situación para resistir entornos de incertidumbre económica y aprovechar oportunidades de inversión. El informe señala, no obstante, una mayor carga fiscal relativa, ya que el peso del Impuesto de Sociedades sobre el EBITDA alcanza el 25% en las empresas familiares madrileñas, frente al 16% en las no familiares.

Peso decisivo en todos los sectores

La empresa familiar mantiene presencia transversal en el tejido productivo madrileño. En el comercio, el 94,6% de las compañías son familiares; en construcción, el 93,4%; y en industria manufacturera, el 92,1%. En otros nueve sectores, más del 95% de las compañías también ostenta carácter familiar.

El modelo no se circunscribe a pequeñas y medianas empresas. Casi la mitad de las grandes compañías madrileñas, el 48,9% de las que cuentan con más de 250 asalariados, son familiares. En ese segmento, aportan alrededor del 40% del empleo, lo que demuestra que pueden alcanzar escala relevante sin perder su identidad ni su orientación al largo plazo.

El estudio constata una clara vocación de permanencia. El 68% de las empresas familiares sigue activo una década después de su creación, frente al 66% de las no familiares. Además, de las que continuaban operando en 2024, el 93,6% mantenía su carácter familiar.

El análisis revela incluso que parte de las compañías no familiares acaban convirtiéndose en familiares con el paso del tiempo. El 36% de las que en 2015 no tenían este carácter habían pasado a serlo en 2025, principalmente por concentración de la propiedad en una misma familia.

Madrid acogerá este año la XIX edición del Congreso Nacional de la Empresa Familiar, organizado por el Instituto de la Empresa Familiar entre el 4 y el 6 de octubre. El encuentro reunirá a representantes de compañías familiares de toda España y posicionará a la capital como escenario de una agenda centrada en competitividad, innovación y crecimiento sostenible.