En la reunión de este miércoles, el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó una inversión de 593.380,38 euros destinada al mantenimiento del Centro de Apoyo y Encuentro Familiar (CAEF) de Madrid, vigente desde el 1 de julio de 2024 hasta el 15 de junio de 2025.
El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, explicó que este centro, ubicado en el distrito de Chamberí, brinda servicios tanto a la capital como a otros municipios de la región.
Además del CAEF de Chamberí, la Comunidad de Madrid cuenta con otros cuatro centros similares distribuidos en diferentes zonas: dos en el sur, en Alcorcón y Móstoles; dos en el noroeste, en Las Rozas de Madrid y Majadahonda; uno en el Corredor del Henares, en Torrejón de Ardoz; y otro en la calle Vallehermoso de Madrid, que pronto se trasladará a Leganés, ofreciendo atención a residentes del sur de la ciudad.
Estos centros fueron establecidos por el Gobierno regional en 2014 con el propósito de mejorar la convivencia, las relaciones familiares y apoyar a los menores en su integración y en el mantenimiento de vínculos con el progenitor con el que no conviven.
Los CAEF ofrecen una variedad de servicios, como puntos de encuentro familiar, mediación, orientación psicológica, asesoramiento legal y grupos formativos para familias con desafíos comunes, entre otros. Durante el año pasado, estos centros atendieron a 4.314 familias y llevaron a cabo 16.655 sesiones.
La mediación proporcionada busca gestionar conflictos en los que las partes buscan la intervención de un profesional imparcial, neutral y sin poder de decisión, con el objetivo de facilitar la comunicación y alcanzar acuerdos consensuados en situaciones como separaciones, divorcios, herencias u organización de cuidados de personas dependientes.
Además, los CAEF ofrecen servicios de orientación psicológica para apoyar a familias que enfrentan situaciones que puedan afectar su bienestar o equilibrio, así como asesoramiento legal en cuestiones domésticas.
Asimismo, cuentan con un Punto de Encuentro que brinda un espacio neutral y el respaldo de profesionales cualificados para garantizar el derecho de los menores a mantener relaciones con familiares con los que no conviven en casos de rupturas conflictivas.