El Vaticano y las Cortes Generales han acordado que el Papa León XIV intervenga el próximo 8 de junio en una sesión conjunta del Congreso y el Senado que se celebrará en el hemiciclo, en el marco de su visita oficial a España. Será la primera vez que un Pontífice pronuncie un discurso ante los representantes de la soberanía nacional en la Cámara Baja.
La visita al Palacio del Congreso fue sugerida desde la Santa Sede a la Presidencia del Congreso, que mostró su conformidad. La presidenta de la Cámara, Francina Armengol, trasladó la propuesta al presidente del Senado, Pedro Rollán. Posteriormente, la Conferencia Episcopal Española formalizó por escrito la solicitud a ambas presidencias, siguiendo indicaciones del Vaticano.
Según fuentes parlamentarias, la sesión se celebrará con presencia de diputados y senadores y permitirá al Papa dirigirse a las Cortes en su condición de jefe de Estado. Aunque otros mandatarios internacionales han intervenido en el Congreso en visitas oficiales, nunca antes lo había hecho un Pontífice.
La elección de un lunes para este acto institucional evitará alterar el calendario ordinario de plenos del Congreso, ya que ese día no hay sesión plenaria programada.
El portavoz de la Conferencia Episcopal Española, César García Magán, ha subrayado que el anuncio del viaje ha sido recibido “con gozo y esperanza” y ha destacado la doble dimensión de la visita: pastoral, como encuentro con las Iglesias locales, e institucional, dado que el Papa es también jefe de Estado y sujeto de derecho internacional.
En Madrid, donde previsiblemente permanecerá entre el 6 y el 8 de junio, la agenda tendrá un marcado carácter institucional, combinando actos de ámbito nacional con otros propios de la diócesis.
Tras su paso por la capital, León XIV viajará a Barcelona, donde se prevé una ofrenda ante la tumba de Antoni Gaudí en la cripta de la Sagrada Familia con motivo del centenario de su muerte. También está prevista una celebración litúrgica y la bendición de la Torre de Jesucristo.
La última etapa será en Canarias, con paradas en Tenerife y Gran Canaria, en una agenda centrada en el fenómeno migratorio, retomando así una inquietud ya manifestada por su predecesor.
Desde la Conferencia Episcopal se ha reconocido que otras diócesis, incluidas algunas de la España rural, habían mostrado su deseo de acoger al Pontífice, si bien el programa no ha permitido ampliar el itinerario. Los obispos confían en que este no sea el único viaje de León XIV a España.