Pedro Sánchez anuncia la colocación de boyas en el mar para frenar llegadas de migrantes y defiende que Marruecos coopera en las repatriaciones tras calificar lo ocurrido de violación de integridad territorial.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este viernes la colocación de boyas en el mar, haciendo frontera entre Ceuta y Marruecos, para cortar la llegada masiva de migrantes que ha calificado como una "violación de la integridad territorial" y espera que los que han entrado irregularmente sean repatriados "cuanto antes".
El presidente ha situado la causa principal de la llegada de miles de personas desde Marruecos a la acción de las mafias de tráfico de personas, tras una sentencia del Tribunal Supremo del pasado 8 de julio que prohibe las llamadas devoluciones en caliente de las personas que llegan a nado si no hay frontera física que lo impida.
Con la colocación de las citadas boyas, el Gobierno considera que ya existirá una barrera de contención y por tanto se podrán desarrollar "repatriaciones en frontera". Sánchez también ha abierto la puerta a "modificar algunos aspectos de las leyes" para que las repatriaciones se puedan hacer "de la manera más eficiente posible".
Lo ha anunciado durante su visita a la ciudad autónoma tras la crisis migratoria que se desató en la víspera, con la entrada de miles de personas, y ha señalado que la devolución de los migrantes que han entrado irregularmente se producirá "cuanto antes".
Sánchez ha calificado lo sucedido como "una violación a la integridad territorial" de España y ha expresado su "rechazo y condena" por este "deplorable ataque", aunque ha agradecido a las autoridades marroquíes su voluntad de cooperación para que estas devoluciones se produzcan "cuanto antes".
Ha defendido que la migración irregular se ha reducido en los últimos años, "un 36%" en 2026 y "un 40%" el año anterior. "Hay lugares como la ciudad autónoma de Ceuta donde hay repuntes y los ha habido durante estos últimos días como consecuencia de una propagación en las redes sociales y a través de las mafias de una lectura interesada de una sentencia del Tribunal Supremo", ha recalcado.
Sánchez ha recalcado que durante la jornada del jueves, la interlocución con Rabat fue "constante", "fluida" y "muy razonable", "a diferencia de lo que sucedió en el año 2021" en referencia a la última gran crisis migratoria en la ciudad, cuando entraron unas 10.000 personas en dos días.
Ha pedido a Marruecos —"un país aliado", según ha reiterado— que ambos países tienen que "agilizar" y dar una respuesta "mucho más contundente a lo sucedido" ayer en Ceuta. "Por tanto lo que esperamos es que esa cooperación se intensifique y permita agilizar esas repatriaciones en las próximas horas y en los próximos días con el objetivo de recuperar la normalidad", ha apuntado.
Respecto a los menores que han cruzado, Sánchez ha evitado dar una cifra, pero considera que España cuenta con un "marco legal seguro" para gestionar su llegada. No obstante ha apuntado que en la crisis de mayo de 2021 muchos padres de estos menores demandaron su regreso a casa y espera que en esta ocasión también suceda.
El ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, que le acompañaba durante su comparecencia en el Palacio de la Asamblea, se quedará durante unos días en Ceuta "para seguir en persona la evolución de esta crisis migratoria".
Sánchez ha lanzado un mensaje de apoyo a los ciudadanos afectados. "El Gobierno de España está con Ceuta" ha trasladado, asegurando que van a defender la seguridad, la convivencia y la tranquilidad en la ciudad "como si vivieran en la M30 de la capital de España".
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