La asociación Dignidad y Justicia ha criticado la concesión del régimen de semilibertad a la exdirigente de ETA Soledad Iparraguirre, conocida como ‘Anboto’, al considerar que es consecuencia del “pacto de gobernabilidad” entre el PSOE y Bildu.
En un comunicado, la organización ha asegurado que esta decisión supone “traspasar una línea moral” y ha acusado al Gobierno vasco de “traicionar a las víctimas del terrorismo”.
La asociación ha enmarcado esta medida en una serie de concesiones similares a otros exmiembros de ETA, como Garikoitz Aspiazu, ‘Txeroki’, denunciando que estos terceros grados “encubiertos” evidencian, a su juicio, un mal funcionamiento del Estado de Derecho y de las políticas de reinserción.
Además, ha recordado que Iparraguirre sigue investigada en la Audiencia Nacional por una decena de asesinatos sin resolver, entre ellos los de Miguel Ángel Blanco, Gregorio Ordóñez o José Francisco Querol.
Dignidad y Justicia ha subrayado que la exdirigente etarra, condenada a 717 años de prisión por 14 asesinatos, no ha colaborado con la Justicia ni ha aportado información relevante sobre los crímenes pendientes de esclarecer, algo que consideran requisito para acceder a beneficios penitenciarios.
En este sentido, la asociación ha lamentado que, desde que Iparraguirre asumió la jefatura de ETA en 1992, se produjeran decenas de asesinatos sin resolver sobre los que, aseguran, podría tener información clave.
Asimismo, ha denunciado que actualmente hay 376 casos de terrorismo sin resolver en la Audiencia Nacional y ha criticado que ninguno de los etarras beneficiados con medidas penitenciarias haya contribuido a esclarecerlos.