Cristina de Frutos asegura que no le formularon preguntas en su entrevista, mientras que la resolución elogió al hermano de Sánchez por responder "muy bien".
Cristina de Frutos, aspirante a la plaza de coordinador de actividades de los conservatorios de la Diputación de Badajoz que en 2017 se adjudicó a David Sánchez Pérez-Castejón, ha testificado en el juicio que sintió que no existió “Sentí que no había habido igualdad de oportunidades” en el proceso de selección. Según su relato, durante la entrevista personal no le formularon pregunta alguna, pese a que ella lo solicitó expresamente.
La testigo compareció por videoconferencia ante la Audiencia Provincial de Badajoz en la vista de un proceso que examina la contratación de David Sánchez —hermano del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez— primero como coordinador de actividades de los conservatorios y después como jefe de la Oficina de Artes Escénicas, así como la posterior incorporación de Luis Carrero a la institución provincial.
De Frutos, profesora de música en un conservatorio, explicó que se enteró de la convocatoria por recomendación de un colega. Posteriormente consultó el Boletín Oficial de la Provincia, estudió las bases y remitió su solicitud acompañada del currículum y un proyecto propio.
Fue citada a entrevista el 27 de junio de 2017 en la Diputación de Badajoz. En esa reunión, según su testimonio, le pidieron que presentara su proyecto —centrado en objetivos, metodología y medidas de mejora— y que expusiera su experiencia pedagógica y su trayectoria profesional hasta ese momento.
La aspirante subrayó que durante toda la entrevista no recibió ninguna pregunta del tribunal. Al concluir su exposición, le comunicaron que "estaba bien" y que podía retirarse. La reunión duró aproximadamente quince minutos.
De Frutos vinculó directamente su sensación de agravio con la resolución final del proceso. En ese documento, se justificaba la adjudicación a David Sánchez argumentando que había contestado “buena puntuación y aptas a ocupar el puesto” a las preguntas del tribunal. Ella, al no haber recibido ninguna pregunta pese a insistir, percibió una clara desigualdad de trato.
Días antes de la entrevista, el colega que la había animado a presentarse le envió un mensaje de WhatsApp advirtiéndole que “ya sabía para quién era el puesto de trabajo” y que era para “el hermano de Pedro Sánchez”. Ante esta información, De Frutos decidió inicialmente no acudir. Sin embargo, cambió de opinión después de recibir una llamada de la Diputación de Badajoz el día anterior, en la que le comunicaron que estaba "muy bien valorada" y que su proyecto despertaba "mucho" interés.
Al llegar a la entrevista, la aspirante percibió una falta de interés real. Insistió en que no la escucharon adecuadamente y en que, pese a sus intentos, no le formularon preguntas. Después del proceso, el entonces diputado de Podemos Álvaro Jaén se puso en contacto con ella porque sabía de su participación y deseaba denunciar lo ocurrido en la Asamblea. De Frutos le facilitó información sobre los hechos que había presenciado.
La testigo aclaró que no presentó denuncia ante la Fiscalía en ese momento. Conoció las calificaciones obtenidas en el proceso cuando fueron publicadas por un medio de comunicación en verano de 2024.
El 7 de febrero de 2025, De Frutos remitió un correo a la Fiscalía comunicando lo que había observado en la entrevista y en todo el procedimiento de selección. En ese mensaje, leído ante el tribunal, afirmaba sentirse "perjudicada" por ser una de las candidatas con “buena puntuación y aptas a ocupar el puesto”.
"Sentí que no había habido igualdad de oportunidades", reiteró la testigo. Reconoció que cualquier candidato puede quedar por debajo de otro si este obtiene mejores resultados, pero subrayó que todos deben competir en condiciones equivalentes. Esa igualdad, según su perspectiva, no existió en su caso.
De Frutos admitió que no interpuso recurso, reclamación, aclaración ni denuncia tras la resolución del proceso. Cuando se le preguntó por qué no se coordinó con otros candidatos para promover una acción conjunta, respondió que no los conocía y que en aquel momento consideró que era "algo demasiado elevado" para ella.
“Tenía mi trabajo, tampoco es que me fuese la vida en ello”, concluyó Cristina de Frutos ante el tribunal.