La Policía Nacional detuvo el pasado mes de julio en Torrejón de Ardoz a un joven español de 31 años, conocido como "El Obsesioner", quien ya había sido arrestado en dos ocasiones anteriores por acoso y coacción sexual a mujeres utilizando múltiples identidades en redes sociales, según confirmó un portavoz de la Jefatura Superior de la Policía de Madrid.
El detenido utilizaba una red de contactos, una docena de identidades falsas y numerosos números de teléfono para ganarse la confianza de sus víctimas. A través de las redes sociales, seleccionaba a mujeres a quienes acosaba durante meses e incluso años. Desde 2020, se había dedicado a enviar mensajes a una de sus víctimas, haciéndose pasar por diferentes personas para conseguir fotografías íntimas. Una vez obtenidas, el material era distribuido en grupos de mensajería como WhatsApp y Telegram sin que las afectadas lo supieran.
El arresto se produjo el 17 de julio, y las autoridades lo acusan de delitos de acoso y revelación de secretos, habiendo identificado al menos a tres víctimas. Según detalló el diario ABC, en ninguno de los casos se ha detectado un móvil económico, lo que genera aún más inquietud sobre las intenciones del acosador, quien también intentó reunirse en persona con algunas de sus víctimas.
Este individuo ya había sido detenido el pasado verano en la misma localidad de Torrejón de Ardoz. En aquella ocasión, amenazó a una mujer con difundir imágenes de carácter sexual si no le enviaba más fotos íntimas. La investigación, iniciada en septiembre de 2022, reveló que el hombre contactó con una mujer a través de redes sociales, iniciando un intercambio de imágenes íntimas. Poco después, un usuario desconocido informó a la víctima que sus fotos estaban circulando en una aplicación de mensajería y que otros usuarios podían verlas a cambio de dinero.
El mismo usuario puso en contacto a la víctima con el supuesto administrador del grupo, quien le ofreció borrar las imágenes si accedía a participar en una nueva charla de contenido sexual y enviar material pornográfico. Al descubrir que el acosador, el informante y el administrador del grupo eran la misma persona, la víctima decidió denunciar los hechos en comisaría, lo que llevó a la detención del individuo.