El Consejo de Gobierno reconoce como Sitio Histórico el lugar donde el 30 de noviembre de 1808 se enfrentaron las tropas españolas con la Grande Armée napoleónica.

El lugar de la Batalla de Somosierra de 1808 es declarado BIC en la categoría de Sitio Histórico

La Batalla de Somosierra (1808), uno de los episodios más emblemáticos de la Guerra de la Independencia, ha sido declarada Bien de Interés Cultural (BIC) de la Comunidad de Madrid, en la categoría de Sitio Histórico. El Consejo de Gobierno aprobó este miércoles el decreto de reconocimiento al lugar donde, el 30 de noviembre de 1808, se enfrentaron las fuerzas españolas del general San Juan con la Grande Armée de Napoleón Bonaparte. Fue la única batalla librada en campo abierto en la Comunidad de Madrid durante la guerra y también la única que Napoleón dirigió personalmente en España.
Las tropas españolas, compuestas por aproximadamente 9.000 hombres, en su mayoría sin experiencia de combate, alcanzaron el puerto el 18 de noviembre bajo el mando del general San Juan. El ejército incluía regimientos de infantería, milicias provinciales, 400 jinetes aproximadamente, 200 artilleros y 16 cañones en cuatro baterías escalonadas a lo largo de la subida.
Frente a ellas avanzaba la Grande Armée, compuesta por tres regimientos de infantería (7.500 hombres), varios regimientos de caballería con 2.500 jinetes y 678 lanceros polacos, además de dos divisiones de reserva con otros 10.000 soldados.
A primera hora de la mañana del 30, el ejército francés se situó en la vertiente segoviana del puerto e intentó avanzar por el fondo del valle mientras unidades de infantería trataban de envolver las posiciones españolas por las alturas. La topografía abrupta, el fuego de los tiradores y la artillería española frenaron su avance inicial.
Hacia las once de la mañana, con la niebla disipándose, Napoleón fue informado de las dificultades. Entonces tomó la decisión que marcaría el destino del enfrentamiento: ordenó a la caballería ligera polaca cargar contra las baterías españolas situadas en sucesivos recodos del camino. La carga duró apenas unos minutos y decidió el combate con la victoria francesa.
El enclave conserva de forma notable el paisaje y la configuración del terreno tal como eran en 1808, que discurría por el antiguo Camino Real y la Cañada Real Segoviana. Se mantienen elementos esenciales como la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad (1654), integrada en las defensas españolas, y los restos del fortín francés mandado construir por Napoleón tras la batalla para controlar el puerto.
Este reconocimiento permitirá proteger elementos vinculados a la contienda, como los restos del puente de piedra sobre el río Duratón, el fortín levantado por orden de Napoleón y la ermita de Nuestra Señora de la Soledad, integrada en el dispositivo defensivo español.
A lo largo de diferentes prospecciones se han recuperado objetos militares como proyectiles de fusil y cañón, bayonetas, fragmentos de armas, botones de regimientos franceses e incluso balas de cañón. Estos materiales se conservan en el Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid, el Museo del Ejército y el Ayuntamiento de Somosierra.
Vecinos y asociaciones especializadas reviven cada 30 de noviembre los momentos destacados del enfrentamiento entre las fuerzas españolas y la Grande Armée napoleónica, apoyada por la caballería ligera polaca.
Estas preguntas han sido generadas por inteligencia artificial para favorecer el diálogo y la reflexión.
¿Sabías que la carga de la caballería polaca fue decisiva en apenas unos minutos para que Napoleón ganara esta batalla en campo abierto?
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