El Pleno de Fuenlabrada ha consensuado este jueves pedir una auditoría y un plan de mejoras para la línea C-5 de Cercanías, una reclamación que no se ha extendido a la L12 de Metro, MetroSur.
La iniciativa partió del PP, que llevó a la sesión una propuesta para instar al Ministerio de Transportes y Movilidad a realizar una auditoría técnica sobre la seguridad de la C-5, una de las líneas que más incidencias ha acumulado en los últimos años.
El alcalde, Javier Ayala (PSOE), respaldó la petición. "Cómo vamos a votar en contra. Es algo razonable, pero sin alarmismos. Todo o que tenga que ver con seguridad o accesibilidad, que se haga en la C-5. Lo exigimos al Gobierno del que esté. Hagan ustedes lo mismo con la Comunidad de Madrid", ha planteado.
El plan de choque planteado para la C-5 contempla actuaciones de mantenimiento extraordinario y renovaciones puntuales, con refuerzo de brigadas y recursos, además de un calendario de ejecución.
Asimismo, Fuenlabrada solicita al Ministerio, a ADIF y a RENFE "aprobar y publicar un calendario firme y con plazos concretos" para materializar las inversiones del Plan de Cercanías de Madrid, ya en marcha y dotado con más de 7.000 millones de euros, con especial atención a la remodelación de la estación de La Serna.
La primera teniente de alcalde, Mónica Sebastián, defendió la importancia del servicio para la ciudad. "Creemos firmemente en los servicios públicos y en la necesidad de que estos funcionen de manera correcta y el Cercanías es fundamental para los miles de vecinos y vecinas de la ciudad que cada día utilizan el transporte público", ha explicado, antes de advertir de que "es una irresponsabilidad dudar de la seguridad de la infraestructura" más allá de la necesidad de mejoras. La estación de La Serna en la C-5 Cercanías.
La edil aludió a la moción del PP, que ponía el foco en las incidencias de la línea y reclamaba medidas tras los descarrilamientos de Adamuz y la situación de Rodalies en Cataluña. Además, reprochó al PP su tibieza a la hora de exigir la defensa de los servicios públicos para los vecinos de Fuenlabrada.
Por su parte, el PP de Fuenlabrada trasladó su malestar con el Gobierno local al considerar que este se habría atribuido la autoría de la iniciativa para reclamar mejoras en la C-5.
En paralelo, el Ejecutivo de Ayala aseguró que el Partido Popular se negó a reclamar a la Comunidad de Madrid una auditoría sobre el estado de Metrosur y a exigir mejoras concretas con un calendario firme y plazos definidos, tal y como planteaba el Grupo Municipal Socialista.
"Hoy han quedado claras dos formas de trabajar. Por un lado, el Partido Socialista que defiende Fuenlabrada por encima de las siglas y pedimos mejoras en el servicio de Cercanías. Por otro, el PP, que prefiere defender a Ayuso que exigir mejoras en Metrosur que favorezca a los vecinos y las vecinas", ha explicado la secretaria general del PSOE de Fuenlabrada, Mónica Sebastián.
Sebastián reiteró que el Gobierno local se situará siempre del lado de los vecinos de Fuenlabrada y que eso implica "no ser tibio a la hora de exigir que se mejoren los servicios públicos", en este caso el transporte público que representan Cercanías y Metrosur. "Mientras los y las socialistas apostamos por Fuenlabrada, el PP se pone del lado de Ayuso en contra de la ciudad", ha indicado Sebastián.