La gestión del Ayuntamiento de Alcorcón sobre la Empresa de Servicios Municipales (Esmasa), encargada de la limpieza y el mantenimiento urbano, vuelve a situarse en el centro de la polémica tras las duras críticas de Comisiones Obreras. El sindicato ha reclamado un cambio de rumbo en la dirección de la empresa pública y ha alertado de una bajada en las prestaciones que, a su juicio, evidencia problemas de gestión.
La organización sindical sostiene que la situación no responde a un problema de plantilla, sino a la forma en que se está dirigiendo la empresa municipal. Este escenario, advierte, está generando inquietud dentro de la propia compañía y abre la puerta a que se cuestione el modelo público de gestión del servicio.
En una misiva dirigida a los vecinos de Alcorcón, CCOO recuerda que Esmasa ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos seis años, tanto en competencias como en número de trabajadores, muchos de ellos residentes en el propio municipio. Sin embargo, el sindicato advierte de que esa expansión no ha ido acompañada de una gestión adecuada por parte del Ayuntamiento.
Para la organización sindical, la empresa municipal necesita un cambio de rumbo urgente que garantice transparencia, respeto a las condiciones laborales y una gestión ordenada de los recursos humanos.
En ese sentido, reclama que se vigile y se cumpla de forma estricta lo acordado con la representación legal de los trabajadores en cuestiones clave como la contratación, la cobertura de vacantes, las suplencias o la definición de funciones dentro de la plantilla.
El sindicato advierte de que la falta de rigor en estos aspectos termina afectando directamente al funcionamiento del servicio público, con consecuencias que acaban percibiendo los propios vecinos de Alcorcón.
La situación de Esmasa se produce además en un contexto de inestabilidad política dentro del propio Ayuntamiento. El pasado mes de septiembre, la concejala del Grupo de No Adscritos Raquel Rodríguez fue ratificada como presidenta de la empresa municipal tras el fallecimiento de Jesús Santos.
Su nombramiento se produjo después de que Rodríguez hubiera sido cesada meses antes de todas sus responsabilidades de Gobierno tras los conflictos internos en Ganar Alcorcón, una crisis política que sacudió al Ejecutivo local y que también afectó al funcionamiento de algunas empresas municipales.
El relevo en la dirección se formalizó en el consejo de administración de agosto, junto al nombramiento de David López, de Ganar Alcorcón, y Miguel Ángel González, del PSOE, como vicepresidentes.
Pese a la gravedad de las críticas, la alcaldesa de Alcorcón, Candelaria Testa, ha optado por restar importancia a las denuncias sindicales y ha evitado pronunciarse sobre el fondo del problema. La regidora se ha limitado a señalar que se trata de reivindicaciones sindicales que se plantean dentro del ámbito de la empresa y que desde el Ayuntamiento se intenta atender.
La respuesta ha sido recibida con escepticismo en el entorno sindical, donde consideran que la falta de explicaciones públicas por parte del Gobierno municipal refleja una preocupante falta de liderazgo ante los problemas que afectan a un servicio esencial para la ciudad.
La actual presidenta de Esmasa, Raquel Rodríguez, ha reconocido su preocupación por las manifestaciones realizadas por CCOO sobre la gestión de la empresa. La edil ha asegurado que desconoce que se hayan producido cambios en la orientación de la gestión ordinaria durante los últimos meses, aunque ha anunciado que solicitará información a la dirección de la compañía.
Rodríguez se ha comprometido a recopilar toda la información disponible para analizar la situación junto a la dirección, los trabajadores y las organizaciones sindicales con el objetivo de adoptar medidas si fuera necesario.
Las críticas sindicales, sin embargo, vuelven a poner el foco sobre la gestión del Ayuntamiento de Alcorcón y sobre el funcionamiento de una empresa pública clave para el mantenimiento y la limpieza de la ciudad, en un momento en el que crece la preocupación por el deterioro del servicio.