Los organizadores cifran el coste en 26 millones de euros y prevén un impacto económico superior a los 150 millones.
La Conferencia Episcopal Española ha hecho balance de la reciente visita apostólica del Papa León XIV al país. Fernando Giménez Barriocanal, coordinador general adjunto de la visita y vicesecretario para Asuntos Económicos de la CEE, ha reconocido que la agenda oficial fue excesiva, con más de 21 actos públicos programados en apenas una semana.
El viaje, desarrollado entre el 6 y el 12 de junio, movilizó a más de 2,5 millones de participantes y el Pontífice recorrió 2.500 kilómetros por territorio nacional. En lo económico, el coste final de la visita alcanzó los 26 millones de euros, apenas un millón por encima del presupuesto inicial de 25 millones. La financiación proviene de múltiples fuentes: el 45% de benefactores privados, el 30% de fondos de los fieles, el 20% de administraciones públicas y el 5% de colectas.
Desde el punto de vista del retorno económico, la Iglesia confía en los resultados de la auditoría externa en curso. Las previsiones apuntan a que el impacto económico global superará los 150 millones de euros. Los informes técnicos de la Comunidad de Madrid sitúan el retorno comercial en 120 millones de euros solo en la región madrileña, lo que sugiere que el cómputo nacional rebasará significativamente las expectativas iniciales.
En la rueda de prensa oficial, Barriocanal fue cuestionado sobre el encuentro privado que León XIV mantuvo con el cantante Bad Bunny el 8 de junio en el Estadio Santiago Bernabéu. El vicesecretario rehusó proporcionar detalles o material gráfico sobre el encuentro, aclarando que la organización nacional no coordinó la cita. La responsabilidad de decidir si el contenido o las imágenes deben hacerse públicas recae exclusivamente en la Santa Sede.
El coordinador nacional de la visita, Yago de la Cierva, elogió la colaboración de los ministerios del Gobierno central involucrados. De la Cierva destacó especialmente el gesto del Rey Felipe VI al ceder el Falcon oficial de la Corona tras el incidente mecánico del avión de Iberia en Tenerife, un detalle simbólico para el único jefe de Estado sin aeronave privada. El comité organizador concluyó expresando su deseo de que la próxima presencia papal en España se produzca el próximo año en Santiago de Compostela.