El Pontífice expresó su gratitud durante el Ángelus y envió una bendición especial a España.
El Papa León XIV expresó este domingo su agradecimiento por el viaje apostólico realizado recientemente a España, destacando especialmente la acogida del Rey Felipe VI. Durante el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el Pontífice afirmó: "Expreso ante todo mi gratitud al Señor por el viaje apostólico que me ha concedido realizar a España".
En su intervención, León XIV reconoció también al pueblo español por haberle recibido "con mucho entusiasmo y devoción". Extendió su gratitud "de modo especial a Su Majestad el Rey", así como a "los obispos, las comunidades que he visitado y a toda la Iglesia que está en España". "¡Que Dios bendiga siempre a España!", concluyó el Papa.
El regreso a Roma se produjo el pasado viernes por la noche en un avión Falcon cedido por el Rey Felipe VI, después de que la aeronave de Iberia prevista para el traslado experimentara problemas técnicos y sufriera un retraso significativo. Tras abandonar el primer vuelo, el Pontífice pudo regresar a la capital italiana en la aeronave facilitada por el monarca, mientras que el resto de pasajeros —entre ellos miembros de la delegación vaticana y periodistas— viajaron posteriormente en otro vuelo puesto a disposición por la compañía aérea.
Durante su intervención dominical, el Pontífice también expresó su preocupación por "cercanía a la población de Filipinas" tras el fuerte terremoto que la azotó recientemente. Además de rezar por los fallecidos, sus familias y los heridos, pidió apoyo para quienes sufren las consecuencias de la catástrofe natural.
León XIV recordó asimismo varias beatificaciones celebradas en fechas recientes, entre ellas las de los sacerdotes diocesanos Laura Dobra y Giovanni Bula, así como la de Giovanni Schwierz y ocho compañeros sacerdotes salesianos polacos. El Papa los definió como mártires por haber sido víctimas de persecuciones de regímenes totalitarios debido a su fidelidad a Cristo.
Mencionó igualmente la beatificación del sacerdote Nazareno Lanchotti, celebrada en Mato Grosso (Brasil), destacando que fue considerado mártir por defender a los más pobres en nombre del Evangelio. El Pontífice subrayó que el ejemplo de estos misioneros debe fortalecer la labor de los presbíteros y de toda la Iglesia.
Con estas palabras, el Papa cerró su reflexión dominical reafirmando el compromiso de la Iglesia con los más vulnerables y la importancia de la fidelidad religiosa frente a cualquier adversidad.