El equipo blanco se llevó la victoria por 2-0 frente al Sevilla en un encuentro poco brillante, en el que Mbappé igualó el récord goleador de Cristiano Ronaldo y Courtois volvió a ser clave con sus intervenciones.
El Real Madrid cerró el año 2025 con una victoria por 2-0 ante el Sevilla FC en el Estadio Santiago Bernabéu, aunque sin disipar las dudas que arrastra desde hace varias semanas. El triunfo, basado en dos acciones puntuales, una de ellas protagonizada por Kylian Mbappé, que igualó el récord de goles en un año natural del club que ostentaba Cristiano Ronaldo, y con Thibaut Courtois como figura destacada gracias a sus paradas, permitió a los de Xabi Alonso mantenerse a un punto del FC Barcelona, que aún debe jugar contra el Villarreal CF.
El partido no ofreció demasiadas buenas noticias más allá de los tres puntos. Un cabezazo de Jude Bellingham y un penalti transformado por Mbappé fueron suficientes para que el Real Madrid se impusiera a un Sevilla que sigue sin ganar en el feudo madridista desde 2008. El conjunto andaluz se topó con un Courtois en estado de gracia, que evitó que las críticas hacia el equipo local fueran más intensas.
A pesar de la victoria, el Real Madrid mantuvo la versión tímida y poco convincente que ha mostrado en las últimas semanas. El público se lo hizo notar en varios momentos durante una primera mitad poco atractiva, resuelta a favor de los blancos gracias a un acierto en una jugada a balón parado. El equipo comenzó el encuentro errático y desorganizado, con los laterales Raúl Asencio (sustituyendo a Fede Valverde) y Fran García muy adelantados, mientras que Vinícius Jr y Rodrygo Goes se movían más por el centro que por las bandas.
El Sevilla arrancó con cierta intensidad y dispuso de una clara oportunidad en los primeros minutos, con un pase al espacio para Isaac Romero, quien superó con sutileza a Courtois pero mandó el balón fuera por poco. Poco después, Alexis Sánchez no llegó por poco a un centro desde la izquierda tras otro desajuste defensivo. Los locales, que también tuvieron su ocasión con una internada de Fran García bien resuelta por Vlachodimos, mostraban falta de control y ritmo en el juego.
El equipo de Xabi Alonso solo aceleraba cuando Vinícius Jr, que portaba el brazalete de capitán y fue el más activo, conducía el balón. Mbappé, en cambio, pasó desapercibido durante gran parte del encuentro, salvo por un disparo potente tras un robo en el centro del campo y una asistencia de Arda Güler. Entre la monotonía, destacaron algunos destellos como un cabezazo fuerte de Dean Huijsen, aunque el Real Madrid no sufrió en defensa.
El gol llegó a balón parado, tras una falta innecesaria y dura de Marcao en el costado derecho. Rodrygo puso el centro y Bellingham remató con un cabezazo imparable para Vlachodimos, que permitió a los locales marcharse al descanso con ventaja, pese a un susto provocado por Alexis Sánchez y un remate acrobático.
La segunda mitad comenzó con numerosas ocasiones para ambos equipos en los primeros diez minutos. Mbappé dispuso de tres claras oportunidades, aunque en una de ellas fue egoísta al no pasar a Vinícius Jr, mejor posicionado, y también estrelló un cabezazo en el larguero. El Sevilla, por su parte, tuvo tres ocasiones para empatar, pero se encontró con un Courtois infranqueable, que frustró especialmente a Isaac Romero, cuyos desmarques no encontraron recompensa.
Los pitos regresaron al Bernabéu, pero el Real Madrid apenas respondió, salvo cuando encontraba espacios para correr. Con la posesión, el equipo se mostró pasivo y sin capacidad para generar peligro. Una acción desmedida de Marcao en una zona aparentemente segura le costó la segunda amarilla y la expulsión, dejando al Sevilla con diez jugadores, aunque esto no mejoró el juego de los locales.
Xabi Alonso introdujo a Eduardo Camavinga para controlar el partido sin riesgos, mientras Vlachodimos realizó una parada espectacular a Rodrygo para mantener con vida a su equipo, que seguía encontrando facilidades defensivas. La grada se mostró cada vez más nerviosa, con una sonora pitada a Vinícius, menos protagonista en la segunda mitad y sustituido por Gonzalo García. Sin embargo, cuando Juanlu derribó a Rodrygo en un regate, Mbappé transformó el penalti para sentenciar el encuentro y alcanzar el récord goleador de Cristiano Ronaldo, celebrando el tanto con un homenaje al portugués.