La selección española femenina de fútbol arranca este martes en Castellón de la Plana su recorrido para lograr la clasificación para el Mundial que Brasil acogerá en 2027.
Una cita con un aliciente especial: sería la primera a la que acudiría como defensora del título tras el logro de hace tres años. Antes, el equipo debe sellar su presencia en el torneo, un objetivo que, por el planteamiento de la fase, no se presenta como especialmente complejo.
España firmó su mayor hito el 20 de agosto de 2023 en Sídney, cuando superó a Inglaterra con un gol de Olga Carmona y levantó su primera Copa del Mundo. Casi dos años y medio después, iniciará la defensa oficial de esa corona en una fase de clasificación distinta a las precedentes, aunque con un formato ya conocido.
El conjunto que dirige Sonia Bermúdez, subcampeón de Europa y vencedor de las dos ediciones de la Liga de Naciones, busca su cuarta presencia en un Mundial, además de manera consecutiva desde su debut en Canadá 2015. Desde la Eurocopa de 2013, España mantiene una trayectoria regular en los grandes torneos internacionales, al margen de los Juegos Olímpicos.
Para conseguir el billete, el equipo afrontará una clasificación más comprimida que en etapas anteriores, que enviará a Brasil a once selecciones y dejará abierta una plaza adicional a través de una repesca intercontinental. Frente a los antiguos grupos de cinco o seis selecciones desarrollados a lo largo de un año natural, el calendario actual se concentra, como ocurrió en el camino hacia la pasada Eurocopa, en apenas cuatro meses, con tres rivales y un acceso directo más exigente. Aun así, si no se logra la primera plaza, el escenario posterior no resulta, en teoría, excesivamente adverso.
En el sorteo, España, actual número uno del ranking FIFA, quedó encuadrada con el rival más fuerte del bombo 2: Inglaterra, vigente campeona de Europa y oponente habitual en duelos recientes de alto voltaje. Islandia y Ucrania completan el grupo en el que las españolas deberán terminar primeras para cerrar por la vía rápida su clasificación hacia Brasil 2027.
El equipo inglés, dirigido por Sarina Wiegman, se perfila como el obstáculo principal para acceder directamente al Mundial. Ya lo fue el año pasado en la pelea por el único billete para la fase final de la Liga de Naciones, una disputa que se decantó a favor de la campeona continental pese a su derrota en Wembley (1-0), resultado del que España se resarció posteriormente en el RCDE Stadium (2-1).
El calendario arranca con el estreno en el Skyfi Castalia de Castellón de la Plana este martes, y continuará con el desplazamiento a la localidad turca de Antalya para medirse el sábado a Ucrania. En el siguiente parón, ya en abril, España visitará Wembley el 14 de abril y recibirá a las ucranianas en Córdoba el 18. El grupo se resolverá en junio, con el duelo en casa ante las inglesas el día 5 y el cierre con la visita a Islandia el 9.
Si la campeona del mundo termina primera de grupo, obtendrá la clasificación directa para la Copa del Mundo de Brasil, que se disputará del 24 de junio al 25 de julio de 2027. En cambio, si concluye segunda, tercera o incluso cuarta, deberá superar dos eliminatorias a ida y vuelta entre octubre y noviembre/diciembre.
En caso de finalizar segunda o tercera, España accedería a la denominada ‘Ruta 1’, con el partido de vuelta como local, ante algunos de los seis ganadores de grupo y los dos mejores segundos de la Liga C, un escalón en el que, sobre el papel, no aparecen selecciones de excesiva entidad. Si acaba cuarta, quedaría encuadrada en la ‘Ruta 2’, con un cruce frente a una de las selecciones que terminen segunda o tercera en los grupos de la Liga B, donde figuran combinados de mayor nivel como Bélgica, Suiza, Portugal, Escocia o Finlandia.
Si supera esa primera eliminatoria, todavía debería disputar otra más para estar en Brasil, ante uno de los equipos vencedores de la ruta alternativa, con la vuelta en casa para quienes procedan de la 1. De los ocho vencedores finales, siete obtendrán el billete directo al Mundial, mientras que el peor clasificado según el ranking general de ligas de la Clasificación Europea Femenina de 2026 deberá acudir a una repesca intercontinental en febrero de 2027.