El Real Madrid, la UEFA y la European Football Clubs (EFC) han alcanzado un acuerdo de principios que, según explicaron este miércoles en comunicados, pretende actuar “por el bien del fútbol europeo de clubes” y poner fin a las “disputas legales” abiertas entre las partes a raíz del proyecto de la Superliga.
En una nota conjunta, el organismo rector del fútbol europeo y el club madrileño subrayaron que el entendimiento llega “Tras meses de conversaciones en beneficio del fútbol europeo” y que se orienta a “el bienestar del fútbol europeo de clubes”, con el objetivo de respetar el principio del mérito deportivo, reforzar “la sostenibilidad a largo plazo de los clubes” y mejorar “la experiencia de los aficionados mediante el uso de la tecnología”.
Las dos entidades también destacaron que “este acuerdo de principios también servirá para resolver sus disputas legales relacionadas con la Superliga Europea, una vez que dichos principios se implementen”, un paso que apunta a cerrar definitivamente el contencioso en torno a la competición impulsada en abril de 2021 y que lideró Florentino Pérez desde la presidencia del Real Madrid.
En ese contexto, el texto sitúa el acuerdo como un punto de inflexión para un proyecto que, con el paso del tiempo, quedó cada vez más aislado. El pasado fin de semana, el FC Barcelona confirmó oficialmente su total desvinculación de la iniciativa, mientras que la Juventus italiana ya se había apartado en junio de 2023, después de que el plan acumulara un amplio rechazo en el fútbol europeo, tanto en los organismos como entre los aficionados.
La Superliga se anunció a última hora del domingo 18 de abril de 2021, cuando doce clubes de tres países comunicaron su fundación: Real Madrid, FC Barcelona, Atlético de Madrid, Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester City, Manchester United, Tottenham, Juventus, Inter y Milán. Sin embargo, los clubes ingleses se retiraron poco después debido a la reacción de su afición, mientras que otros grandes de Europa, como el Bayern Múnich o el Paris Saint-Germain, ya habían mostrado su rechazo desde el inicio.
Pese a la retirada de varios de sus promotores originales, el Real Madrid continuó defendiendo la propuesta y fue modificando su planteamiento inicial. El proyecto evolucionó de un formato muy cerrado hacia un esquema más abierto, con cuatro ligas y un total de 96 clubes, y con una plataforma, ‘Unify’, destinada a retransmitir todos los partidos de forma gratuita o con un precio asequible.
Paralelamente, la disputa se trasladó a los tribunales. El Juzgado de lo Mercantil nº 17 de Madrid estimó en 2024 parcialmente la demanda presentada por el proyecto contra UEFA y FIFA, al considerar que ambos organismos abusaban de su posición de dominio y que esa actuación limitaba la libre competencia en el mercado. La Audiencia Provincial de Madrid confirmó ese dictamen el pasado mes de octubre.
En la misma línea, el texto recuerda el pronunciamiento del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en diciembre de 2023, cuando señaló que las normas de UEFA y FIFA que exigían autorización previa para nuevas competiciones y contemplaban sanciones, tal y como estaban formuladas, vulneraban el Derecho de la Competencia por suponer una restricción injustificada y un abuso de posición dominante. Ese tribunal no otorgó validez legal a la Superliga, pero sí apreció que el veto de UEFA y FIFA respondía a un uso abusivo de su posición.
Por último, el artículo recoge que ‘A22 Sports Management’, la empresa promotora de la Superliga, anunció a finales del pasado mes de noviembre que había iniciado trámites legales para reclamar a la UEFA una indemnización por daños y perjuicios de 4.500 millones, según informaciones de varios medios, por un presunto abuso de posición dominante.