El delantero del Atlético de Madrid, Julián Álvarez, atraviesa una sequía goleadora en LaLiga EA Sports y cumple este lunes 100 días sin ver puerta en el campeonato, la peor racha del argentino desde que llegó a Europa en verano de 2022, cuando fichó por el Manchester City.
Lo que apuntaba a ser una campaña de confirmación para la ‘Araña’ como referente ofensivo del conjunto de Diego Pablo Simeone, con el objetivo de volver a tocar metal cinco años después, está derivando en un escenario muy distinto. Tras un primer curso en el que fue el máximo anotador del equipo con 29 goles entre todas las competiciones, ahora afronta su tramo más prolongado sin marcar en Liga desde su desembarco en el fútbol europeo.
El último gol liguero de Julián Álvarez data del 1 de noviembre, en la victoria rojiblanca en el Riyadh Air Metropolitano frente al Sevilla (3-0), y llegó desde el punto de penalti. Desde entonces, no ha vuelto a celebrar un tanto con la camiseta del Atlético en el torneo doméstico.
Hasta ese momento, el ex del City firmaba un promedio de un gol cada 4,3 remates, con 38 toques en el área rival y un 74% de éxito en sus acciones durante las primeras 12 jornadas. Julián Álvarez se había consolidado como el principal argumento goleador del Atlético.
En aquel tramo inicial, acumuló siete tantos —dos de penalti— y superó ampliamente sus 4,8 goles esperados. Su rendimiento sostenía a un Atlético que, pese a sufrir para mantenerse cerca del FC Barcelona, Real Madrid y Villarreal, encontraba en él un factor decisivo.
Sin embargo, tras el choque ante el Sevilla, el panorama se transformó por completo. En este periodo de 100 días sin marcar, el atacante argentino ha firmado 19 remates, ocho entre los tres palos, pero su cuenta liguera permanece en siete goles. Además, Alexander Sorloth le ha alcanzado como máximo goleador rojiblanco en Liga. También pesa la falta de premio en sus ocasiones: ha generado 1,2 goles esperados sin traducirlos en anotaciones, un registro que deja en evidencia la ausencia de acierto.
Pese a la sequía, su participación en el juego se mantiene. Ha sido titular en 10 de los últimos 12 partidos, conserva ese 74% de éxito en sus acciones globales y su presencia en el área rival continúa elevada, con 38 toques, incluso por encima de los 37 de su etapa más productiva. Álvarez llega a la zona de remate, pero allí no encuentra continuidad y se diluye la eficacia que le caracterizaba.
En el plano creativo, sus cifras son contenidas: cuenta con 1,2 asistencias esperadas y ha dado una asistencia real en el partido de Montilivi, habilitando a Conor Gallagher, lo que refleja que sigue buscando contribuir al colectivo. En la Liga de Campeones, el balance mejora ligeramente por su mayor puntería, tras anotar tres goles en la fase de liga, aunque queda lejos de los seis que marcó en el mismo tramo la temporada anterior.
El Atlético, además, suma otro motivo de preocupación. La sequía de su delantero no aparece como un caso aislado, sino como la expresión de un problema más amplio. En el periodo comprendido desde el último gol de la ‘Araña’ ante el Sevilla, el equipo ha marcado 17 goles, el dato más bajo entre los siete primeros clasificados de la competición, muy por debajo de los 35 del Barça o los 23 del Real Madrid. Con 23 puntos de 36 posibles, el conjunto rojiblanco se ha alejado de la lucha por el título y ya está a 13 puntos del liderato.
Mientras la ‘Araña’ mantiene su implicación en la construcción y en la continuidad del juego, el Atlético necesita que recupere su olfato para no comprometer la temporada. Este jueves tendrá una nueva ocasión en la ida de las semifinales de la Copa del Rey Mapfre ante el equipo de Hansi Flick, rival al que el curso pasado marcó dos goles, con el objetivo de poner fin a la dinámica sin acierto ante una afición que espera su versión más determinante.