Jude Bellingham acusa un bajón en el Real Madrid

Jude Bellingham acusa un bajón en el Real Madrid

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El centrocampista inglés no logra recuperar la versión de su primer curso como madridista y sus datos reflejan una menor presencia ofensiva esta temporada.

Jude Bellingham vive una temporada deportiva discreta en el Real Madrid, en línea con las dificultades que atraviesa toda la plantilla blanca para mantener un rendimiento consistente. El centrocampista inglés volvió a quedar lejos de su mejor nivel en el Clásico ante el FC Barcelona, partido en el que alternó su posición en la base de la creación con incursiones al área sin lograr definir una función clara junto a Aurélien Tchouaméni.

El encuentro ante el conjunto azulgrana evidenció sus problemas actuales. Bellingham vio anular un gol por fuera de juego que, de todas formas, habría apenas matizado una actuación apagada. Su intervención resultó irregular y el partido superó al futbolista inglés, incapaz de imponer la contundencia que caracterizó sus primeros meses en Chamartín.

Sus números en el Clásico quedaron por debajo de lo esperado. El centrocampista completó 18 de los 23 pases que intentó, con un acierto inferior al 80 por ciento. En campo rival, el porcentaje se desplomó al 67 por ciento, con apenas 6 pases acertados de 9, un dato que confirmó sus dificultades para conectar en zonas de mayor exigencia.

Bellingham perdió la posesión en 10 ocasiones y no realizó ningún regate durante el encuentro. Esa ausencia de conducciones y acciones de ruptura mostró un futbolista con escasa verticalidad, muy alejado del centrocampista determinante que irrumpió en el Real Madrid durante la temporada 2023-2024.

La comparación con su primer curso como madridista resulta especialmente reveladora. En aquella campaña, Bellingham fue el gran fichaje del club y ofreció la figura de centrocampista total en un equipo que ya iniciaba su renovación. Su irrupción aportó aire fresco al conjunto blanco y le permitió exhibir una influencia ofensiva que no ha conseguido reproducir en las dos temporadas posteriores.

El cambio de posición explica parte de la diferencia estadística. Esta temporada, Bellingham ha jugado más retrasado sobre el terreno de juego, lo que le ha permitido mantener una media del 91 por ciento de acierto en el pase en todas las competiciones, cifra prácticamente idéntica al 90 por ciento de su primera campaña en el Real Madrid.

Ese nuevo rol también ha reducido algunas pérdidas individuales. Los rivales le han arrebatado el balón en 29 ocasiones esta temporada, frente a las 66 de su primer curso. Sin embargo, esa mejora en seguridad con balón no ha compensado la pérdida de amenaza en los metros finales.

En la temporada 2023-2024, Jude Bellingham resultaba mucho más peligroso para las defensas rivales. Su juego tenía más colmillo ofensivo, aparecía con frecuencia en posiciones adelantadas y no asumía una carga defensiva tan elevada como la que ha tenido en su etapa más reciente.

Sus datos de presión también muestran un descenso notable. En su primer curso realizaba 60,6 presiones cada 90 minutos, mientras que esta temporada registra 44,6, casi 20 menos por partido. La cifra ayuda a medir la diferencia de intensidad y presencia en el juego respecto a su estreno con la camiseta blanca.

Pese a ese descenso en las presiones, el inglés ha recuperado más balones esta campaña. Bellingham suma 86 recuperaciones, frente a las 75 de la temporada 2023-2024, aunque entonces actuaba en una demarcación más ofensiva y con una implicación distinta en el sistema del equipo.

La llegada de Kylian Mbappé pudo afectar a su protagonismo en ataque. El delantero ocupó ese puesto de referente ofensivo y el Real Madrid retrasó la posición de Bellingham para encajarlo en el once. Ese ajuste modificó el radio de acción del centrocampista y redujo su presencia cerca del área.

La diferencia goleadora refleja de forma clara ese cambio de escenario. En su primera temporada, Bellingham disputó 42 partidos, marcó 23 goles y realizó 87 remates, unas cifras prácticamente propias de un delantero tras la salida de Karim Benzema del equipo.

Su producción ofensiva bajó después a registros más modestos en la segunda temporada y ha sido discreta en esta campaña. El centrocampista ha participado en 35 partidos, ha marcado 6 goles y ha rematado 61 veces, números alejados de los que firmó en su estreno en el Real Madrid.

Bellingham no marca desde el mes de enero. Su último gol llegó ante el AS Monaco, en el triunfo por 6-1, cuando celebró el tanto con el gesto de beber a modo irónico tras los rumores que circulaban sobre su vida privada.

Desde entonces ha disputado poco más de una decena de encuentros. Su continuidad también se ha visto condicionada por una lesión muscular que le dejó fuera de los terrenos de juego más de un mes con el club blanco.

El Real Madrid ya se había quedado sin Bellingham al inicio de la campaña por la operación destinada a solucionar la lesión de hombro que le lastró el año anterior. Esa dolencia aparece como uno de los factores que han acompañado la caída de rendimiento del jugador desde aquella versión que deslumbró al Bernabéu.

En la creación, Bellingham conserva cifras relevantes. Esta temporada ha dado 40 pases clave, es decir, envíos que han terminado en ocasión, y registra 3,47 asistencias esperadas por partido, datos que muestran participación en el juego aunque con menor peso en la definición.

También presenta un porcentaje alto de éxito en sus acciones con balón. El inglés ha completado con acierto el 86,5 por ciento de esas acciones, con 1.828 logradas de 2.113, una mejora respecto al 83,2 por ciento de su curso de debut, cuando registró 2.479 acciones acertadas de 2.976.

La lectura de los duelos aéreos apunta a un jugador menos implicado. Esta campaña ha ganado el 37,2 por ciento de esas disputas, más de 10 puntos menos que en su primera temporada, cuando alcanzó el 48,5 por ciento.

El '5' del Real Madrid es otro desde la lesión en el hombro que le obligó a parar al comienzo de la temporada pasada. Desde entonces, su nivel no ha vuelto a igualar el de aquel futbolista que deslumbró al Bernabéu y ayudó al club blanco a levantar la decimoquinta Copa de Europa.