El presidente blanco defendió su continuidad, denunció una campaña contra el club y reclamó justicia por el caso Negreira.
El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, se defendió este miércoles en laSexta de las críticas que recibe, argumentando que su deber es proteger a los socios y denunciar a quienes actúan contra los intereses del club. Según sostuvo, existe una "desproporción" entre la realidad deportiva, social y económica de la entidad y la narrativa que algunos sectores difunden sobre ella.
Pérez atribuyó ese clima hostil a una ofensiva coordinada contra su persona y contra el propio club. "Si estoy cansado es de trabajar. Quieren transmitir que estoy cansado, que tengo enfermedades, es difícil convivir con esos bulos. Ese es un bulo personal, y luego lo del club. El club tiene salud económica, social y deportiva enorme. Eso para algunos es insuficiente. Seis Copas de Europa en diez años. Es una campaña orquestada de periodistas", manifestó durante la entrevista.
La intervención se produjo apenas un día después de una comparecencia pública que generó amplio impacto internacional. En esa ocasión, Pérez anunció que no abandonará su cargo y explicó su decisión de convocar elecciones para que los socios se pronuncien sobre el ambiente que describe como hostil. "Yo aguanto todo, pero es muy difícil convivir en este ambiente de hostilidad. Convoco elecciones. Todo el mundo pensaba que iba a dimitir, cómo voy a dimitir, tengo ganas de seguir ganando Copas de Europa", declaró entonces.
El presidente reconoció que compareció el martes "harto" y que se vio obligado a "señalar a los enemigos del Madrid". Expresó su especial molestia por la publicación de que contemplaba dimitir, información que encuadró dentro de una operación dirigida a interferir en la vida interna del club.
"Es una campaña orquestada de alguien que quiere influir en el Real Madrid. Hace 26 años me presenté con el fin de que los socios sean los dueños del Madrid y ante este conflicto decidí convocar elecciones. Si hay gente que se quiere presentar les doy la oportunidad", indicó Pérez, quien en esta ocasión no mencionó a Enrique Riquelme, aunque sí respondió a su solicitud de más tiempo para preparar una candidatura alternativa.
Cuando se le preguntó sobre la posibilidad de aplazar las elecciones, el presidente rechazó categóricamente esa opción y remitió a su experiencia de hace más de dos décadas. "¿Que las retrase? Yo en el año 2000 no pedí más tiempo", respondió ante la petición de su potencial adversario electoral.
Pérez minimizó la importancia de la posible reacción del Santiago Bernabéu en el próximo partido. Afirmó que no le preocupa la respuesta de la afición y que su prioridad es mantenerse fiel a quienes considera verdaderos propietarios del club. "Cómo me va a preocupar. A estas alturas me han dicho de todo. Yo tengo que ser fiel a los dueños. Este ambiente no le quiero. Quiero que si hay un ambiente malo se presenten los candidatos que quieran. Veo mal que piten a los jugadores", declaró con énfasis.
El dirigente insistió además en una tesis que ya había planteado el martes: las tensiones internas del equipo no son un fenómeno reciente. Recordó que "todos los años" se han registrado conflictos en el vestuario, sin que ello menoscabe su defensa del proyecto deportivo madridista.
Respecto al rendimiento actual de la plantilla, Pérez atribuyó los problemas a la falta de pretemporada derivada del Mundial de Clubes. "Este año no lo hemos hecho como queríamos, pero el origen está en el Mundial de Clubes, que no hicimos pretemporada y nos ha llevado a 28 lesiones. No hemos sido capaces de recuperar el físico", aseveró, explicando así las dificultades físicas del equipo.
El presidente rechazó el dramatismo que aprecia en algunas críticas sobre la situación deportiva del Real Madrid. Recordó que el club ha ganado la Supercopa de Europa y la Intercontinental en los dos últimos años, y comparó las exigencias que rodean al equipo blanco con la realidad de otros grandes clubes europeos.
"Quedar segundo, el Atleti qué tiene que hacer, los demás, el Manchester United, el City... ¿Se pegan un tiro? Este ambiente que han creado algunos periodistas no lo podemos tolerar. Han ido a que yo dimita, se han equivocado. Me voy a presentar, con la misma ilusión que hace 26 años", sostuvo el máximo dirigente madridista, cuestionando la proporción de las críticas.
Pérez reiteró que su objetivo al asumir la presidencia fue reforzar el papel de los socios como propietarios reales del club. "Se saca todo de madre, esos malos que siguen atacándome no cejan, quiero acabar con esta situación. Me presenté para que los socios sean dueños del club. Hay malos y buenos, que vayan contra mí pero delante de los socios, que los socios voten. También tengo la obligación de meterme con los periodistas, hay que señalar a los enemigos reiteradamente del Real Madrid", añadió con tono combativo.
En la misma línea, calificó de "mentiras" las informaciones que vinculaban a Rafa Nadal con una posible candidatura rival. Pérez sostuvo que esas versiones forman parte del mismo contexto de ataques que, según explicó, pretende condicionar el rumbo institucional del club.
En el ámbito deportivo, Pérez no aclaró si Jose Mourinho puede regresar al banquillo del Real Madrid. Sí reconoció que el técnico portugués "subió el nivel competitivo" del equipo durante su etapa anterior, aunque eludió ofrecer detalles concretos sobre el futuro del entrenador.
El presidente blanco afirmó, en cambio, que el club acudirá al mercado de fichajes. "Siempre hemos fichado a los mejores", aseguró con convicción. También elogió a Kylian Mbappé, aunque admitió que "hay algo que mejorar" en el rendimiento del delantero francés.
Florentino Pérez se refirió asimismo a Vinícius, al que volvió a elogiar, y afirmó que el club afronta "sin prisa" su renovación. El dirigente enmarcó esas decisiones dentro de una política deportiva que, según defendió, siempre ha buscado incorporar a futbolistas de primer nivel mundial.
El presidente del Real Madrid volvió a abordar la cuestión del arbitraje y citó la eliminatoria contra el Bayern de Múnich, en la que atribuyó la eliminación a una "equivocación" por la segunda amarilla mostrada a Camavinga. Después centró sus críticas en el caso Negreira y en la relación con el FC Barcelona.
"Se equivocó, nada que ver con lo de los Negreira boys, que son los mismos. Con el Barça la relación está totalmente rota. No quiero tener relación con un club que ha pagado a los árbitros durante dos décadas. Quiero que la justicia actúe en este caso de esta gravedad. No me enteré del caso Negreira hasta hace tres años, cuando me enteré, el primero que se presenta como perjudicado es el Real Madrid. El Barça ha reconocido que pagó ese dinero, para luchar contra el Madrid, así lo ha reconocido. Luego dicen que hacen informes, no existen esos informes. Blanco y en botella", zanjó con rotundidad.
Pérez anunció que el Real Madrid prepara un documento de 500 páginas para remitirlo a la UEFA sobre "los 20 años que han pagado y en los últimos 10 que dicen que no han pagado pero siguen pasando las mismas cosas y los mismos árbitros". El dirigente explicó que el club pretende recopilar esa documentación en relación con lo ocurrido durante esas dos décadas de supuestos pagos a árbitros.
El presidente elevó también sus críticas a LaLiga y al CTA. "Este año nos han quitado entre 16 y 18 puntos. LaLiga no dice nada, es cómplice, y el CTA dice que hay que olvidarlo. El mundo está esperando que se resuelva el mayor caso de corrupción del mundo", añadió, expresando su frustración ante lo que considera inacción de los organismos competentes.
En otro tramo de la entrevista, Pérez celebró que el TJUE diera la razón al Real Madrid en relación con la Superliga, aunque precisó que la relación con la UEFA es actualmente "buena". También valoró positivamente la causa archivada por los ruidos de los conciertos del Bernabéu, conocida ese mismo miércoles.
El presidente lamentó, sin embargo, que no prosperasen los aparcamientos subterráneos. "Comprendo que el Madrid es muy potente, pero van todos contra nosotros", dijo, antes de defender el uso del estadio para la ciudad y referirse a las peticiones de la Comunidad de Madrid.
"El Papa también quiere estar en el Bernabéu, se está trabajando para todo lo que nos ha pedido la Comunidad. Lo prestamos para la ciudad, no ganamos nada con los conciertos, un 1%. Me duele lo de los aparcamientos para los residentes, no los han querido. Es la primera vez que me lo encuentro, esos vecinos que van contra el Madrid, deben de ser del Atleti", concluyó con un toque de ironía.