La Comunidad asume las reformas urgentes mientras el Rayo jugará en otro estadio durante los trabajos de adecuación.
La Comunidad de Madrid ha extinguido la concesión del Estadio de Vallecas al Rayo Vallecano con una orden que incluye la suspensión inmediata de la gestión del recinto. La decisión llega tras una auditoría iniciada en octubre que reveló graves deficiencias de seguridad, salubridad y mantenimiento capaces de comprometer el funcionamiento del estadio. «El Rayo ahora mismo ya no es el concesionario del estadio», confirmó el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco Serrano, ante los medios. Desde este miércoles, la Comunidad, como titular del recinto, asumirá todas las actuaciones urgentes necesarias para garantizar la seguridad y permitir que el equipo franjirrojo reanude sus partidos en Vallecas cuanto antes.
La auditoría encargada con motivo del proyecto de reforma integral del estadio arrojó conclusiones que De Paco calificó como «bastante demoledoras». El informe detecta una «obsolescencia generalizada» de las instalaciones y un severo incumplimiento normativo que compromete tanto la seguridad como la operatividad del recinto. Entre los problemas identificados figuran deficiencias críticas en los sistemas de protección contra incendios, instalaciones eléctricas defectuosas, alumbrado de emergencia insuficiente y graves carencias en materia de salubridad.
El análisis de seguridad constata que múltiples equipamientos han superado su vida útil sin cumplir la regulación vigente. El documento también advierte sobre el estado de determinadas instalaciones sanitarias y el riesgo derivado de la ausencia de registros de limpieza y control periódico. De Paco subrayó que «la auditoría nos dice que no se podía garantizar la seguridad de las personas, tampoco la salubridad, por todos estos elementos que faltaban», poniendo de manifiesto la gravedad de lo hallado en el recinto.
A los problemas físicos se suma una importante «deficiencia documental» que agrava el conjunto de la situación. La auditoría constata la ausencia de informes que acrediten la legalización de instalaciones críticas, la falta de registros de inspecciones periódicas obligatorias y la inexistencia de planes de mantenimiento debidamente documentados. Esta carencia administrativa dificulta establecer responsabilidades claras y evaluar el nivel de cumplimiento normativo del concesionario.
El consejero atribuyó la situación actual al incumplimiento sistemático por parte del Rayo Vallecano de sus obligaciones como concesionario, en especial en materia de mantenimiento preventivo y gestión administrativa. La Administración autonómica había apercibido al club en varias ocasiones y formulado requerimientos para que presentara la documentación necesaria y ejecutara las reparaciones pertinentes.
En un primer momento se otorgó al club un plazo de 15 días para presentar la documentación requerida. El Rayo solicitó después una ampliación, que la Comunidad concedió. Sin embargo, una vez vencidos ambos plazos, el club no presentó ningún documento ni inició las reparaciones necesarias. «El club ha hecho caso omiso de todos los requerimientos de la Administración. Solicitó un plazo más amplio después de los primeros 15 días, se lo dimos y no ha presentado ningún documento», afirmó De Paco.
Ante esa falta de respuesta, el Gobierno regional procedió con la suspensión de la concesión y asumió la responsabilidad de resolver los problemas que el club no había abordado. De Paco reconoció que se trata de «una medida contundente», pero dejó claro que la Comunidad no busca castigar al Rayo, sino garantizar que el equipo pueda jugar en condiciones que cumplan los requisitos de seguridad, salubridad y normativa vigente. «La Administración tiene que tomar medidas, está obligada a tomar medidas», insistió el consejero.
La extinción de la concesión actual abre la puerta a la formalización de un nuevo contrato para la gestión y explotación del estadio. La Comunidad ya trabaja en la redacción de ese acuerdo, que incluirá exigencias más rigurosas y mecanismos de control más efectivos para evitar que se repita una situación similar. De Paco fue claro al señalar que la futura concesión no tiene por qué recaer necesariamente en el Rayo Vallecano.
El consejero apuntó la preferencia del Ejecutivo autonómico de partir de cero una vez concluidas las intervenciones más urgentes. Sobre el modelo de futuro, De Paco deslizó la preferencia del Gobierno regional por un sistema de colaboración público-privada similar al que rige actualmente el Movistar Arena. «Se está formulando un nuevo contrato para esa concesión», indicó, confirmando que la Comunidad asumirá la gestión de las obras y todas las intervenciones necesarias en el recinto durante esta etapa transitoria.
Mientras se ejecutan las reformas urgentes, el Rayo Vallecano deberá disputar sus primeros encuentros de Liga en un estadio alternativo. La elección del recinto corresponde al propio club, en coordinación con LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol. De Paco explicó que existe un procedimiento interno en LaLiga mediante el cual el club, de acuerdo con las federaciones y la liga, decidirá en qué estadio disputará el primer partido de la campaña.
El consejero aseguró que tanto LaLiga como la Federación Española de Fútbol garantizan la continuidad de la competición sin interrupciones. De Paco confirmó que el Rayo dispondrá de una instalación alternativa idónea y segura durante todo el tiempo que duren los trabajos de adecuación del Estadio de Vallecas. La decisión ha sido comunicada formalmente a LaLiga, a la Real Federación Española de Fútbol y a la Federación de Fútbol de Madrid.
Las intervenciones de emergencia no paralizarán el proyecto de reforma integral del Estadio de Vallecas, que la Comunidad prevé mantener en los términos anunciados. La actuación contempla una inversión de aproximadamente 60 millones de euros, un plazo de ejecución estimado de 24 meses y la ampliación del aforo desde los 14.500 asientos actuales hasta un mínimo de 18.500 localidades.
Entre las obras previstas figura la construcción de una nueva grada en la zona orientada hacia la calle Teniente Muñoz Díaz, actualmente sin asientos. También está contemplada la adaptación del terreno de juego a los estándares técnicos y de seguridad exigidos para la Primera División y las competiciones internacionales. Estas mejoras buscan que el recinto sea más competitivo y acorde con los requisitos de un estadio de élite.
De Paco trasladó un mensaje de tranquilidad a los seguidores del Rayo Vallecano, destacando que todas las medidas adoptadas persiguen que el equipo continúe jugando en su barrio histórico. El consejero aseguró que el objetivo del Gobierno regional es que el club reanude sus encuentros cuanto antes en un campo seguro, salubre y adecuado para el fútbol profesional. «Todo lo que estamos haciendo lo estamos haciendo para que el Rayo Vallecano pueda seguir jugando en Vallecas, como hemos dicho desde el primer momento, en un estadio en condiciones», afirmó De Paco para concluir.
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