El piloto español Isidre Esteve (Repsol Toyota) protagonizó este jueves una actuación espectacular en el Dakar, al remontar 80 posiciones en una especial íntegramente sobre dunas.
Con su Toyota Hilux T1+, el ilerdense cerró la penúltima etapa en un formidable 23º puesto absoluto, consolidando un ritmo de competición que refuerza su posición en la general.
El Repsol Toyota Rally Team, liderado por Esteve y su copiloto Txema Villalobos, completó los 276 kilómetros cronometrados de la etapa en el desierto del Empty Quarter en 4 horas, 53 minutos y 29 segundos. Este desempeño les situó como 14º en la categoría Ultimate, quedando a tan solo 34 minutos del líder de la etapa. En la clasificación general, Esteve asciende al 31º puesto, ocupando el 21º lugar en su categoría.
Partiendo desde el puesto 104º en el orden de salida, Esteve mostró una capacidad de recuperación impresionante. "Salíamos casi los últimos y hemos remontado hasta el 23º lugar. El coche ha funcionado perfectamente toda la etapa, y estamos muy contentos con el ritmo mostrado en la última gran especial del Dakar", expresó el piloto catalán en declaraciones difundidas por su equipo. Esteve destacó además la mejora en su capacidad para sortear obstáculos, logrando avanzar posiciones y competir en el grupo de cabeza.
El único contratiempo de la jornada ocurrió al quedarse atrapados en una cresta de duna. Sin embargo, gracias a los gatos hidráulicos del vehículo, lograron liberar el coche sin que Villalobos tuviera que descender. "Esto demuestra la fiabilidad del Toyota y la eficacia de nuestro trabajo en equipo", señaló Esteve, visiblemente satisfecho.
Con su actuación, Isidre Esteve reafirma su progresión en la prueba más exigente del rally mundial. Este resultado no solo subraya la importancia de la estrategia y la preparación, sino también la confianza que el equipo tiene en su Hilux T1+ y en las capacidades técnicas del Repsol Toyota Rally Team.
El Dakar sigue siendo un escenario de desafíos extremos, y la determinación de Esteve y Villalobos promete ser clave para seguir escalando posiciones en la última etapa. La actuación en el Empty Quarter pasará a ser un ejemplo de superación y dominio técnico que resuena más allá del desierto.