Las futuras redes 6G permitirán utilizar las infraestructuras de comunicación ya existentes del 5G como sensores para identificar con precisión el movimiento y la localización de objetos o personas, sin necesidad de dispositivos adicionales. Esta capacidad, conocida como ISAC (Integrated Sensing and Communication), se perfila como una de las principales innovaciones que ofrecerá la próxima generación de sistemas móviles.
La tecnología ISAC se apoya en la infraestructura actual de antenas y estaciones base 5G, cuyas características son similares a las de los sistemas de radar. Esto permitirá transformar las redes en auténticas matrices de sensores capaces de percibir el entorno físico de forma autónoma.
Esta innovación ha sido detallada por la compañía surcoreana LG U+, propiedad de LG, en un libro blanco en el que se expone su visión sobre el desarrollo y aplicaciones de ISAC en el ecosistema 6G. Según esta operadora, el futuro de las redes no pasará únicamente por transmitir datos, sino por actuar como plataformas inteligentes que puedan “ver” y “comprender” su entorno.
La Detección y Comunicación Integradas (ISAC) promete aplicaciones en sectores como la conducción autónoma, las fábricas inteligentes o las ciudades conectadas, al facilitar funciones como la detección de peatones en pasos de cebra u obstáculos en la vía sin que estos porten sensores. El sistema puede incluso registrar pequeñas vibraciones de ondas electromagnéticas generadas por el movimiento, lo que permite determinar con exactitud la ubicación y dirección del objeto o persona.
Uno de los aspectos más destacados de esta tecnología es que no requiere equipamiento adicional para la detección, lo que facilita su implementación masiva sin depender de dispositivos individuales. Esta característica ofrece grandes ventajas para servicios urbanos, vigilancia, control de tráfico o entornos industriales automatizados.
Además, ISAC abrirá la puerta a los llamados “servicios convergentes”, como la creación de gemelos digitales, capaces de replicar en tiempo real situaciones físicas mediante datos captados por la red. Esta posibilidad es especialmente útil en aplicaciones como el mantenimiento predictivo, la planificación urbana o la logística automatizada.
La estandarización de estas tecnologías forma parte del trabajo que actualmente desarrolla la asociación 3GPP, que inició en diciembre de 2023 la elaboración de las especificaciones técnicas para el 6G, un proceso que se prolongará durante los próximos años.