Los móviles subirán de precio en 2026

Los móviles subirán de precio en 2026

En 2026, los móviles subirán de precio en todas las gamas y en todos los países por el encarecimiento de las memorias DRAM y NAND Flash.

Sigue a MadridActual en Google
Añadir a mis fuentes favoritas

En España y en los principales mercados globales, consumidores y empresas tecnológicas siguen con inquietud el aumento reciente de los costes de fabricación de los dispositivos móviles.

El repunte se explica por la subida de los precios de componentes esenciales para el almacenamiento y el procesamiento de datos, en particular las memorias DRAM y NAND Flash. Los últimos informes del sector apuntan a incrementos que superan el 70% en la memoria RAM y que llegan a duplicarse en el caso del almacenamiento flash.

Para el usuario medio, el efecto es directo: los smartphones serán más caros. Aunque las marcas suelen fijar los precios con meses de antelación, los nuevos lanzamientos previstos para este año ya incorporan márgenes más ajustados.

En ese contexto, podrían aparecer modelos básicos que antes ofrecían 256 GB y que vuelvan a 128 GB para sostener un precio competitivo, o bien un aumento directo del precio de venta en los modelos insignia.

El encarecimiento de la DRAM, clave para la multitarea y un rendimiento fluido, ha alcanzado niveles que no se veían en años. Con subidas por encima del 70%, los fabricantes de gama media y alta se enfrentan a la disyuntiva de asumir el impacto o, con mayor probabilidad, trasladarlo al precio final.

La memoria NAND Flash, utilizada para el almacenamiento interno de fotos, vídeos y aplicaciones, ha mostrado todavía más volatilidad, con aumentos que superan el 100% en determinados contratos de suministro.

La situación del mercado de semiconductores se atribuye a una estrategia deliberada de grandes fabricantes como Samsung, SK Hynix y Micron. Tras un periodo de exceso de oferta que hundió los precios durante gran parte del año anterior, estas compañías optaron por recortar de forma drástica la producción para estabilizar sus balances financieros.

La combinación de un suministro más limitado y una recuperación gradual de la demanda ha intensificado la presión al alza, un efecto que ya se refleja en las facturas de los ensambladores de smartphones.

Además, el impacto no se limita a los teléfonos móviles. Al tratarse de componentes transversales en la informática, sectores como el de las tablets, los ordenadores portátiles y los servidores para centros de datos también registran ajustes de costes similares.

Según los analistas, la industria atraviesa un ciclo alcista que podría prolongarse durante varios trimestres más antes de alcanzar un nuevo punto de equilibrio.