La UPM impulsa una tecnología de red que acelera la conducción remota

La UPM impulsa una tecnología de red que acelera la conducción remota

Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han participado en el desarrollo de un modelo de red segmentada —network slicing— que incrementa la capacidad y eficiencia de las infraestructuras de telecomunicaciones para habilitar la conducción remota: vehículos sin conductor operados a distancia a través de internet.

La propuesta permite fraccionar la red en pequeñas redes virtuales, cada una optimizada para un uso específico y con requisitos propios.

Más ancho de banda, menos latencia

La conducción remota exige altas tasas de transmisión y baja latencia para enviar en tiempo real las imágenes y datos del vehículo a su operador. “Nuestra investigación tuvo como objetivo diseñar y validar un modelo innovador de network slicing que permite mejorar el uso del ancho de banda en la red de los proveedores de telecomunicaciones”, explica Carlos M. Lentisco, investigador del grupo GIROS de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación de la UPM y coautor del trabajo.

Control jerárquico del tráfico

Bautizado como Hierarchically Controlled Transport Network Slicing (HCTNS), el modelo divide la red en “rodajas” separadas y gestionadas de forma jerárquica. Según la UPM, esta arquitectura facilita que los operadores compartan su infraestructura entre múltiples servicios personalizados con exigencias distintas en retardo, ancho de banda o fiabilidad. “No solo mejora la eficiencia del ancho de banda, también gestiona de manera controlada las ráfagas de tráfico, garantizando que todos los flujos cumplan con los requisitos de calidad de servicio”, subrayan los autores.

Resultados por delante del estado del arte

Los experimentos se llevaron a cabo en una plataforma que combina elementos de red virtuales y físicos. Los investigadores reportan que HCTNS supera a modelos estandarizados y a soluciones de referencia en eficiencia de uso del ancho de banda, control de ráfagas y latencia. “Nuestro trabajo demuestra que las capacidades avanzadas del modelo en gestión de tráfico y control de recursos lo posicionan como una solución clave para integrarse también en la futura definición de las redes 6G”, añaden.

Aplicaciones: del coche remoto a la telemedicina

El equipo destaca el potencial de aplicación del modelo en servicios con alta demanda de recursos, como la conducción remota, la telepresencia o la telemedicina crítica. “Al mejorar la gestión de tráfico y el control de recursos en las redes 5G y futuras 6G, este modelo puede garantizar el cumplimiento de los estrictos requisitos de calidad de servicio necesarios para estos servicios”, concluyen.