Dejar de fumar reduce significativamente el riesgo cardiovascular

Dejar de fumar reduce significativamente el riesgo cardiovascular

Un estudio presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología 2024 revela que dejar de fumar, y no solo reducir su consumo, es la clave para disminuir significativamente los riesgos cardiovasculares en pacientes con enfermedad coronaria estable. La investigación mostró que quienes abandonaron el tabaco tras su diagnóstico redujeron casi a la mitad su riesgo de sufrir un ataque cardiaco, mientras que la reducción del consumo tuvo un impacto mínimo.

Los beneficios de dejar de fumar

El registro internacional CLARIFY evaluó a 32.378 pacientes con enfermedad coronaria y su relación con el tabaquismo. Durante un seguimiento de cinco años, el estudio analizó la aparición de eventos cardiovasculares adversos mayores (MACE), como muerte cardiovascular o infarto de miocardio. Los resultados indicaron que el abandono del tabaco, sin importar cuándo ocurrió, redujo en un 44 % el riesgo de MACE, a diferencia de quienes solo disminuyeron su consumo, quienes no mostraron mejoras significativas.

En el momento de la inclusión en el estudio, un 41,3 % de los pacientes nunca había fumado, un 46,2 % eran exfumadores y un 12,5 % continuaba fumando. Entre los exfumadores que fumaban al momento del diagnóstico, el 72,8 % dejó de fumar en el año siguiente, lo que subraya que el primer año tras el diagnóstico es una "ventana crucial" para abandonar el tabaco, según el doctor Jules Mesnier del Hospital Bichat-Claude Bernard en Francia, autor del estudio.

Importancia de abandonar el tabaco

El estudio subraya la importancia de abandonar el tabaco tras el diagnóstico de enfermedad arterial coronaria, ya que el riesgo de MACE aumenta un 8 % por cada año adicional de tabaquismo activo. Mesnier recalca que, aunque los exfumadores reducen significativamente su riesgo cardiovascular, este nunca llega a ser tan bajo como el de aquellos que nunca fumaron.

El doctor Mesnier enfatiza la necesidad de mensajes claros y concisos en cada intervención médica para motivar a los pacientes a dejar de fumar, destacando que pueden reducir a la mitad el riesgo de eventos graves o mortales. Además, las medidas para promover el abandono del tabaco incluyen asesoramiento, intervenciones conductuales y terapia farmacológica, como parte de un enfoque integral para mejorar la salud cardiovascular de los pacientes.