Hermandades como la Macarena, La Estrella o San Gonzalo disparan sus cifras y obligan a cambios en la organización.
La Semana Santa de Sevilla arranca este Domingo de Ramos marcada por un crecimiento histórico en el número de nazarenos, con cifras récord en numerosas hermandades que vuelven a poner a prueba la organización de los cortejos.
Una de las corporaciones que refleja esta tendencia es la Macarena, que ha anunciado que superará las 5.000 papeletas de sitio este año, lo que supone un aumento del 2,7% respecto a 2025 y de casi un 45% desde 2017. El crecimiento es especialmente notable en los tramos del Señor de la Sentencia y de la Virgen de la Esperanza.
La Madrugá se consolida como la jornada con mayor afluencia, con cerca de 15.000 nazarenos en la calle según el último conteo del Consejo de Hermandades y Cofradías. En esa noche destacan cortejos como los de la Esperanza de Triana, Los Gitanos o el Gran Poder, con cifras cercanas a los 3.000 hermanos.
También en el resto de jornadas se superan registros históricos. La Estrella abrirá el Domingo de Ramos con 3.008 nazarenos, más de 500 por encima de anteriores recuentos. San Gonzalo, el Lunes Santo, alcanzará los 3.368, mientras que El Amor sacará 3.124 en dos cortejos —La Borriquita por la mañana y El Amor por la noche—.
Otras hermandades como La Paz y el Baratillo superarán los 2.500 nazarenos, mientras que corporaciones de barrio como San Benito (2.275) o Santa Genoveva (2.195) continúan consolidando su crecimiento. Incluso las más pequeñas, como Jesús Despojado, Carmen Doloroso o el Buen Fin, han anunciado sus mayores cifras hasta la fecha.
Este aumento sostenido ha abierto un debate en la ciudad sobre la organización y la seguridad. Para adaptarse a la longitud de los cortejos y cumplir con los horarios, algunas hermandades han comenzado a formar filas de tres o incluso cuatro nazarenos.
El presidente del Consejo de Hermandades, Francisco Vélez, ha advertido de que esta medida puede afectar a los pasillos internos utilizados por los servicios de seguridad, mientras que el subdelegado del Gobierno ha pedido colaboración a las corporaciones.
“Hay cortejos absolutamente inasumibles por el número de nazarenos”, ha reconocido Vélez, quien considera que serán las propias hermandades las que deberán autorregularse ante esta situación.
El crecimiento de participantes, unido a la expectación que genera la Semana Santa sevillana, plantea así nuevos retos organizativos en una de las celebraciones más multitudinarias y emblemáticas de España.