La directora Aline Kuppenheim advierte del impacto de las redes sociales en una sociedad "más cruel e insegura"
La directora chilena Aline Kuppenheim ha traído a los Teatros del Canal su montaje 'Feos', una obra que reflexiona sobre la belleza, la diferencia y la aceptación. La propuesta permanecerá en cartel hasta este sábado.
Basada en 'La noche de los feos' de Mario Benedetti y adaptada por Guillermo Calderón, la pieza cuenta el encuentro entre dos personas con deformidades físicas que se cruzan en la fila de un cine y descubren en el otro la posibilidad de relacionarse y ser vistos de manera distinta. Pero la obra va más allá de esa anécdota: se detiene en cómo viven esa diferencia los protagonistas y en las emociones que los atraviesan.
Kuppenheim describe el montaje como "una suerte de tesis acerca de la belleza y su opuesto, la fealdad", en un contexto donde la apariencia y la discriminación pesan cada vez más. Los cánones actuales son "100% culturales", cambian con el tiempo, pero hoy tienden a ser más homogéneos, con "muy poca cabida a la diversidad", ha señalado.
La directora también ha alertado sobre la presión estética desde edades tempranas. Niñas de siete años ya siguen rutinas de cuidado facial y maquillaje, ha denunciado. La industria estética, a su juicio, influye en múltiples ámbitos de la vida y ejerce una presión creciente sobre la población.
Las redes sociales ocupan un lugar central en su preocupación. Kuppenheim las señala como responsables de una sociedad "más cruel e insegura", en parte por el anonimato que permite a los usuarios expresarse sin medir consecuencias. Estas dinámicas no afectan solo a los más jóvenes, sino al conjunto de la sociedad, con impacto directo en la salud mental y en la convivencia.
El montaje se representa mediante marionetas hiperrealistas de aproximadamente 1,20 metros, elaboradas por la compañía Teatro y su Doble. Kuppenheim destaca que este formato permite al público conectar emocionalmente con los personajes y ofrece una forma distinta de acercarse a lo humano. Reivindica el uso de marionetas para público adulto como un espacio de reflexión.
La obra busca provocar una mirada más empática hacia los demás y hacia uno mismo. Muchas personas se sienten feas pese a no serlo, influenciadas por los estándares sociales. Según Kuppenheim, la percepción de la belleza puede cambiar a medida que se conoce a las personas y se genera afecto entre ellas.