El festival impulsado por el Ayuntamiento de Madrid articulará su edición de 2026 en torno a 'Tomar el pulso', con competiciones, retrospectivas, actividades profesionales y una programación repartida entre varios espacios culturales de la capital.
Documenta Madrid abre su 23ª edición del 26 al 31 de mayo con Cineteca Madrid como centro neurálgico. El Ayuntamiento, a través de su Área de Cultura, Turismo y Deporte, ha extendido la programación a Filmoteca Española, el Museo Reina Sofía, La Casa Encendida y Goethe-Institut. El comité de programación ha apostado por el cine documental de autor, el impulso al cine español y el diálogo con la historia del cine.
La edición de 2026 gira en torno a 'Tomar el pulso', un concepto que recupera la tradición del cine directo y su capacidad para captar la realidad social y cultural sin filtros. Es una reivindicación de ese registro inmediato que caracteriza al documental de observación.
Esta línea había perdido protagonismo en los últimos años, desplazada por formas más ensayísticas. Pero ante las turbulencias del contexto actual, muchos cineastas han vuelto a salir a la calle para filmar sin mediaciones lo que sucede a su alrededor. Documenta Madrid quiere reflejar ese retorno.
Antes de que arranque el festival, Cineteca Madrid acogerá un ciclo especial en mayo que ampliará algunas de las propuestas que se verán en la edición oficial.
La sesión inaugural presenta Rivisitazione dello sciopero, una experiencia audiovisual basada en el documental inacabado que Pier Paolo Pasolini rodó sobre la primera huelga de barrenderos en Italia en 1970. Los materiales originales desaparecieron durante décadas hasta que fueron recuperados en 2005, aunque el sonido se perdió definitivamente. Cosimo Terlizzi y Luca Maria Baldini han construido una performance en directo que convierte esas imágenes mudas en un acontecimiento contemporáneo.
En la clausura, el festival estrena Vial Matadero, una película inédita de Juan Cavestany realizada expresamente para esta edición y producida por Matadero Madrid y Cineteca Madrid. El filme propone una mirada sobre Matadero como espacio simbólico de transformación urbana y social, convirtiendo este enclave cultural en protagonista de la reflexión documental.