Treinta y seis talleres de robótica, cine y ciencia en doce bibliotecas madrileñas hasta el 10 de julio para menores de 3 a 12 años.
La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha un programa de campamentos infantiles gratuitos en 12 bibliotecas públicas de la región, una iniciativa dirigida a menores de entre 3 y 12 años que estará activa hasta el próximo 10 de julio. Se trata de una alternativa de ocio educativo para las mañanas de verano sin coste para las familias madrileñas, pensada para facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral tras el cierre de las aulas.
El plan estival ofrece 36 propuestas temáticas que se desarrollan en horario de mañana, de lunes a viernes. Cada taller tiene una duración de cinco días consecutivos, con un horario fijado de 10:30 a 13:30 horas, permitiendo a los pequeños explorar disciplinas de forma práctica y amena. La programación huye del modelo tradicional de ludoteca, apostando por talleres especializados de ciencia, robótica, nuevas tecnologías, arte, teatro, arqueología e ilustración. Entre los proyectos más destacados figuran la iniciación al rodaje de cortometrajes cinematográficos, dinámicas de expresión corporal, experimentos de laboratorio y módulos históricos dedicados a descubrir los secretos de los castillos o la evolución de los violines.
El despliegue de estos campamentos cubre gran parte de la geografía urbana para asegurar que las familias de los diferentes distritos tengan un punto de acceso cercano a sus domicilios. Los talleres gratuitos se imparten de manera simultánea en las bibliotecas públicas José Acuña (Moncloa - Aravaca), Luis Rosales (Carabanchel), Pedro Salinas (Centro), José Luis Sampedro (Chamberí), Rafael Alberti (Fuencarral-El Pardo) y Antonio Mingote (Latina).
La red de centros colaboradores se completa con las bibliotecas Javier Marías (Moratalaz), Elena Fortún (Retiro), José Hierro (Usera), Miguel Hernández (Puente de Vallecas), Luis Martín-Santos (Villa de Vallecas) y María Moliner (Villaverde), consolidando estos espacios como refugios de aprendizaje durante el descanso escolar. Esta distribución territorial garantiza que ningún barrio de la capital queda sin acceso a la oferta de actividades estivales.
La iniciativa responde a la apuesta de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte por convertir las bibliotecas públicas en centros dinámicos de educación no formal, donde el aprendizaje colaborativo y la libre elección de actividades recreativas se convierten en pilares fundamentales de la formación integral de los menores durante el período vacacional.