Caos y desconcierto tras el cierre de la Línea 10 de Metro por las obras en la estación de Bernabéu

Caos y desconcierto tras el cierre de la Línea 10 de Metro por las obras en la estación de Bernabéu

Sigue a MadridActual en Google
Añadir a mis fuentes favoritas

Los usuarios del Metro de Madrid han afrontado este lunes una jornada de contrastes en el primer día laborable bajo los efectos del cierre de la Línea 10. El tramo comprendido entre las estaciones de Nuevos Ministerios y Cuzco permanece sin servicio desde el pasado sábado debido a las obras de remodelación integral de la estación de Santiago Bernabéu.

La mañana ha estado marcada por el desconcierto de los viajeros rezagados que desconocían la interrupción y por un temor generalizado ante lo que sucederá cuando finalice el periodo vacacional de Semana Santa.

Para mitigar la falta de conexión ferroviaria, el Consorcio Regional de Transportes (CRTM) ha habilitado el servicio especial de autobús S10. Esta línea lanzadera de la EMT, de carácter gratuito para los usuarios del suburbano, conecta en superficie Nuevos Ministerios con el intercambiador de Plaza de Castilla, realizando paradas en las inmediaciones de las estaciones afectadas. Pese a que los informadores desplegados en la zona trabajan para orientar a los ciudadanos, muchos viajeros han optado por alternativas combinando otras líneas de la red, como la 1, la 6 o el servicio de Cercanías.

La tregua que ofrece la Semana Santa ha sido determinante en este estreno. Según datos oficiales de Metro de Madrid, la hora punta de este lunes registró un 14,61% menos de viajeros que el pasado viernes, con un total de 389.909 pasajeros en toda la red. No obstante, los testimonios de los usuarios reflejan ya las primeras dificultades: trayectos que se alargan hasta media hora adicional y situaciones de saturación en puntos críticos como la estación de Cuatro Caminos, donde la Línea 1 ha absorbido gran parte del flujo desviado, registrando vagones donde "no entraba ni un alfiler".

El personal de información de Metro, reconocible por sus chalecos amarillos, advierte que el verdadero reto comenzará el próximo lunes, cuando la ciudad recupere su actividad ordinaria. Los trabajadores han señalado que, si bien la afluencia actual es manejable, es previsible que sea necesario aumentar la dotación de autobuses del servicio especial S10 para absorber la demanda post-vacacional. El desconcierto actual, centrado en la ubicación de las paradas de autobús, podría transformarse en un problema de capacidad si no se refuerzan las frecuencias.

La renovación de la estación de Santiago Bernabéu es una obra estratégica para la red, pero su ejecución obliga a los madrileños a rediseñar sus rutinas de transporte en uno de los ejes financieros más importantes de la capital. Mientras los viajeros más previsores salen de casa hasta con una hora de antelación para completar hasta cinco transbordos, la mirada de la ciudad está puesta en el fin de las vacaciones, momento en el que se pondrá a prueba la eficacia del plan de movilidad diseñado para suplir a la Línea 10.