Refuerzos clave en líneas con alta demanda y nuevos servicios en fin de semana para adaptarse a los usuarios.
La red de autobuses interurbanos de la Comunidad de Madrid arranca abril con importantes mejoras en varias de sus líneas más utilizadas, con el objetivo de ajustar la oferta a la demanda real y mejorar la conexión entre municipios.
El principal cambio afecta a la línea 423 (Madrid-Aranjuez), que incrementa su servicio hasta un 20% desde este lunes. En concreto, pasa de 161 a 190 expediciones diarias en días laborables, con 95 trayectos por sentido, lo que supone 29 servicios adicionales al día.
Este refuerzo también implica ajustes puntuales en los horarios de las líneas 426 (Legazpi-Ciempozuelos) y 430 (Aranjuez-Villarejo de Salvanés), aunque sin cambios en el número total de expediciones.
A partir del 13 de abril, las mejoras se extienden a la zona norte. La línea 725 (Plaza de Castilla-Valdemanco) ampliará su recorrido hasta Bustarviejo en sus últimos servicios, mejorando la conexión en la Sierra.
Ese mismo día, la línea 717 (Plaza de Castilla-Nuevo Tres Cantos) contará con más expediciones y, por primera vez, ofrecerá servicio durante los fines de semana.
Desde el Consorcio Regional de Transportes de Madrid destacan que estos cambios forman parte de una estrategia continua para optimizar la red, reforzando las rutas con mayor demanda y adaptándose a los nuevos hábitos de movilidad.