El Ayuntamiento invertirá 26,6 millones de euros en la renovación del servicio, que contará con 47 cabinas accesibles para diez personas y un recorrido entre Pintor Rosales y la Casa de Campo
El renovado Teleférico de Madrid estará operativo durante el primer trimestre de 2027 tras una inversión municipal de 26,6 millones de euros. El proyecto incluye 47 cabinas accesibles, panorámicas y acristaladas que conectarán nuevamente Pintor Rosales con la Casa de Campo. El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, presentó los detalles este lunes en el Congreso Global Mobility Call, que se celebra en IFEMA Madrid hasta el 11 de junio.
Durante la presentación en el stand de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid, Carabante calificó el proyecto como una actuación "emblemática" e "icónica" para la capital. El Ayuntamiento concibe la renovación del Teleférico como una nueva atracción turística alineada con su estrategia de descentralización, buscando reforzar el atractivo de la Casa de Campo y recuperar una de las experiencias más reconocibles de Madrid: sobrevolar la ciudad desde Pintor Rosales hasta el principal pulmón verde madrileño.
El desmontaje del cableado y la demolición de las antiguas estaciones y pilas ya han comenzado. Según el calendario municipal, los trabajos podrían estar terminados a final de año, antes del período obligatorio de pruebas técnicas que debe completarse antes de la apertura al público.
Una vez superada esa fase de comprobación, el Teleférico estará "a disposición de todos los madrileños en el primer trimestre del año 2027". El recorrido tendrá una longitud aproximada de 2,5 kilómetros y podrá completarse en unos 10 o 12 minutos.
El nuevo sistema contará con 47 cabinas, aproximadamente la mitad que el anterior, aunque con mayor capacidad y velocidad. Cada cabina transportará a diez personas, frente a las entre cuatro y seis plazas de las antiguas unidades.
Las nuevas cabinas serán accesibles para personas con movilidad reducida, completamente panorámicas y acristaladas. Algunas incorporarán también suelo acristalado para ofrecer una visión más amplia de la ciudad durante el recorrido.
Carabante ha destacado que la renovación permite avanzar en sostenibilidad, innovación y accesibilidad. El delegado ya ha probado la experiencia mediante una simulación con gafas 3D e Inteligencia Artificial, que ofrece una panorámica de 360 grados del trayecto. "Va a ser una experiencia absolutamente espectacular", ha asegurado el responsable municipal, subrayando el potencial del nuevo Teleférico como reclamo para madrileños y visitantes.
La Empresa Municipal de Transportes de Madrid aún estudia la tarifa de las entradas. Carabante ha recordado que el Teleférico "no es un transporte público", aunque pueda cumplir una función de conexión, y por tanto no estará sometido al mismo esquema de subvención que servicios como Bicimad o los autobuses municipales.
"Se trata de una atracción y debe tener una tarifa distinta", ha indicado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad.
El Ayuntamiento también reforzará la actividad en la Casa de Campo mediante la instalación de una estación de Bicimad que facilite los desplazamientos hacia espacios como el Parque de Atracciones o el Zoo de Madrid.
Carabante ha señalado que Madrid ha vivido durante mucho tiempo "de espaldas al río" y "de espaldas a la Casa de Campo". A su juicio, la transformación iniciada con el soterramiento de la M-30, la remodelación de la A-5 y la renovación del Teleférico contribuirán a que la ciudad mire nuevamente hacia el río y hacia su gran parque histórico.
El delegado ha enmarcado el proyecto en una visión más amplia de ciudad, en la que la Casa de Campo debe consolidarse como punto de atracción para visitantes y madrileños, sin quedar relegada frente a otros ejes turísticos más tradicionales del centro.