Agentes de la Policía Nacional han detenido en un municipio de la Sierra de Madrid a cuatro miembros de una organización criminal dedicada, presuntamente, al tráfico internacional de hachís, según ha informado este jueves la Dirección General de la Policía.
La operación ha logrado desmantelar una red que utilizaba una finca rústica como punto de almacenamiento y ocultación de grandes cantidades de droga, con destino a Algeciras y la ciudad francesa de Lyon.
La investigación se inició tras recibir información que apuntaba a la existencia de una finca rústica en la Sierra de Madrid, donde la organización almacenaba el hachís antes de su distribución. Los datos indicaban que se produciría una entrega de droga en una localización coincidente con esta finca, y que varios vehículos se desplazarían hasta allí para su transporte.
Con esta información, la Policía Nacional estableció un dispositivo de vigilancia en el área. Los agentes observaron el movimiento de varios vehículos y sus ocupantes, confirmando que algunos de estos automóviles regresaban al punto de encuentro tras haber aparentemente cargado el estupefaciente para su entrega.
En el momento preciso, los agentes interceptaron a los investigados y detuvieron a cuatro integrantes de la organización. Durante la inspección de los vehículos, se encontraron 24 fardos de hachís y un arma de fuego cargada, lo que confirmó las sospechas de que se trataba de una operación de tráfico de droga.
Además de los vehículos utilizados para transportar la droga, los agentes interceptaron otros dos automóviles que, supuestamente, servían de 'lanzadera' para proporcionar seguridad al transporte de la droga hacia Francia. En la finca utilizada como "guardería" para la droga, la policía localizó seis fardos más de hachís, una pistola semiautomática lista para ser utilizada, una gran cantidad de munición y un inhibidor de frecuencias.
Los investigadores también descubrieron que dos de los vehículos interceptados habían sido robados en Francia y Bélgica, y que circulaban con matrículas falsas que no coincidían con sus números de bastidor. La Policía Nacional, en colaboración con las autoridades francesas e Interpol, ha gestionado la recuperación de estos vehículos robados.
Los cuatro detenidos han sido puestos a disposición judicial e ingresado en prisión mientras se sigue investigando la red criminal de la que formaban parte.