La Comunidad de Madrid asegura el suministro de estos dispositivos implantables en toda la red hospitalaria del Sermas durante cuatro años.
La Comunidad de Madrid invertirá más de 25 millones de euros en neuroestimuladores para tratar enfermedades neurológicas y funcionales en los hospitales públicos de la región. El Consejo de Gobierno ha aprobado la tramitación del Acuerdo Marco que regulará el suministro de estos dispositivos especializados.
El contrato dotará a los centros del Servicio Madrileño de Salud (Sermas) de esta tecnología durante un periodo inicial de 12 meses, prorrogable hasta tres años más, asegurando su disponibilidad continuada en toda la red asistencial.
Los neuroestimuladores son sistemas implantables basados en electrodos que aplican estimulación eléctrica en distintas zonas del organismo: áreas profundas del cerebro, nervio vago, senos carotídeos o raíces sacras, según la enfermedad a tratar. Esta tecnología permite mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes con patologías neurológicas complejas.
Estos dispositivos están indicados para el tratamiento de la epilepsia, el párkinson, el síndrome de Tourette o el temblor esencial cuando se emplean en estimulación cerebral profunda, además de otras patologías que requieren diferentes localizaciones de aplicación según el cuadro clínico del paciente.
En epilepsia, los electrodos se implantan en el nervio vago para mejorar la calidad de vida de los pacientes resistentes al tratamiento farmacológico. También se utilizan en los senos carotídeos para regular la hipertensión arterial y en las raíces sacras para tratar la incontinencia urinaria, la retención urinaria no obstructiva o la incontinencia fecal, ampliando así el espectro de aplicaciones clínicas.
El Gobierno regional ha subrayado que este Acuerdo Marco garantizará el suministro en todos los hospitales públicos, facilitando el acceso de los pacientes a estos dispositivos y mejorando la planificación asistencial en toda la región. La medida responde a la necesidad de asegurar la disponibilidad de tecnología avanzada en la red hospitalaria pública.
Además, el sistema centralizado de compra permitirá obtener mejores condiciones económicas y simplificar la gestión administrativa, al tiempo que agilizará los procedimientos de adquisición de este material sanitario especializado. Esta estrategia de compra conjunta optimiza recursos y reduce tiempos de tramitación en los centros hospitalarios.