El todavía portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, ha respondido públicamente al presidente de su partido, Santiago Abascal, asegurando que su “primera preocupación es Madrid y España” y advirtiendo de que algunos deberán plantearse si la división interna “es lo más conveniente” para el país. Sus palabras llegan en un momento de evidente fractura en el grupo municipal.
La sesión plenaria en el Palacio de Cibeles ha comenzado con los concejales de Vox sentados en el mismo orden habitual, aunque la imagen previa a la entrada al edificio ha puesto de manifiesto la ruptura. Ortega Smith ha llegado junto a los también suspendidos cautelarmente de militancia Carla Toscano e Ignacio Ansaldo, mientras que la concejal Arantxa Cabello y el secretario general del grupo, Fernando Martínez Vidal, que la respalda, han accedido por separado.
A su llegada al hemiciclo, Ortega Smith ha tratado de restar dramatismo a la situación ante los medios de comunicación, subrayando que se trataba de “un Pleno ordinario más” en el que acuden a “defender a los madrileños”. Ha insistido en que no van a “defraudar, engañar ni olvidar” a sus votantes.
El concejal ha reiterado que desde 2019 su labor se ha centrado en la defensa de la libertad en distintos ámbitos, desde la seguridad en las calles hasta la presión fiscal o la educación. En esa línea, ha defendido la libertad “de poder circular sin violencia, sin machetazos”, de llegar a fin de mes sin “impuestos abusivos” y de que los hijos no sean “adoctrinados por el fanatismo y las ideologías de la izquierda”.
Sin citar expresamente a Abascal, Ortega Smith ha lanzado un mensaje directo a la dirección del partido. Ha señalado que, en un contexto que considera de “tanta gravedad en España”, con “tantos problemas”, algunos deberán explicar por qué han situado al grupo municipal en una “tesitura de enfrentamiento y división” que, a su juicio, entorpece el trabajo en favor de los madrileños.
El todavía portavoz ha cuestionado si generar división y cometer “arbitrariedades e injusticias” resulta beneficioso para Madrid y para España. Pese a la crisis interna, ha asegurado que seguirán trabajando “exactamente igual que el primer día”, en defensa de Madrid, de España y de la libertad.