La Delegación del Gobierno en Madrid ha impuesto una sanción de 10.401 euros al agitador Vito Quiles por desobediencia a la autoridad durante la manifestación feminista celebrada el 25 de noviembre del pasado año en el centro de la capital. La sanción se basa en su negativa a atender las órdenes de la Policía Nacional, que le instó a abandonar la zona para evitar incidentes.
Los hechos se produjeron en las inmediaciones de la Calle Atocha, donde Quiles se dirigió a varios asistentes a la protesta, lo que generó un clima de tensión entre algunos manifestantes que llegaron a rodearle e intentar agredirle.
Según recoge el documento de denuncia, los agentes presentes en el dispositivo policial solicitaron al agitador que se retirara del lugar con el objetivo de prevenir incidentes que pudieran poner en riesgo su integridad física y alterar el normal desarrollo de la manifestación.
De acuerdo con el relato policial, Quiles desobedeció las instrucciones de los agentes, motivo por el cual los hechos han sido considerados una infracción administrativa grave conforme a lo previsto en la Ley de Seguridad Ciudadana.
Tras la tramitación del expediente sancionador, la Delegación del Gobierno ha acordado imponer una multa de 10.401 euros.
El sancionado dispone ahora de un plazo de 15 días desde la notificación del acuerdo para optar entre el pago voluntario de la sanción, lo que supondría una reducción del 50 % del importe, o bien presentar las alegaciones que considere oportunas ante el instructor del procedimiento.
La resolución administrativa detalla que la actuación policial se produjo en un contexto de tensión creciente en la zona, en el que los agentes trataron de evitar enfrentamientos y garantizar la seguridad tanto del propio implicado como de los participantes en la manifestación.