La presidenta madrileña rechaza que el Ejecutivo ponga en tela de juicio a la Justicia por los casos de corrupción que afectan a su entorno político.
Isabel Díaz Ayuso ha acusado este viernes al Gobierno de Pedro Sánchez de atacar sistemáticamente al Poder Judicial. la Presidenta del Gobierno regional ha calificado de "gravísimo" que el Ejecutivo central ponga “en tela de juicio” a la Justicia, en respuesta a las declaraciones del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, quien cuestionó algunas actuaciones judiciales y habló de un intento de "derribar al Gobierno" mediante métodos "nada democráticos".
Desde La Piragüera de Aranjuez, Ayuso ha defendido que en una democracia no puede tolerarse que el Poder Ejecutivo dirija ataques contra jueces, magistrados, funcionarios o medios de comunicación que, según ha subrayado, están cumpliendo legítimamente con su trabajo. “Me parece que no es de recibo ese ataque del Poder Ejecutivo contra el Poder Judicial y contra funcionarios, jueces, magistrados o prensa libre que está haciendo su trabajo”, ha denunciado la presidenta madrileña.
La dirigente regional ha insistido en que lo que se investiga son posibles casos de corrupción, no la democracia ni los valores progresistas. A su juicio, el Gobierno central utiliza ese argumento como "pretexto" para desacreditar a los magistrados y enfrentarles ante la opinión pública, desviando así la atención de los procedimientos judiciales abiertos en torno a su entorno político.
Para Ayuso, poner bajo sospecha la actuación de la Justicia desde el propio Gobierno resulta "intolerable" y no se aceptaría en ningún país democrático. La presidenta madrileña ha enmarcado sus críticas en las últimas declaraciones de Óscar Puente, quien ha defendido dejar actuar a la Justicia pero ha cuestionado determinadas actuaciones al considerar que podrían formar parte de una estrategia contra el Ejecutivo.
Ayuso ha rechazado esa interpretación y ha sostenido que el Gobierno no puede presentar las investigaciones judiciales como un ataque a la democracia. “Lo que se están juzgando son posibles casos de corrupción”, ha recalcado la presidenta madrileña.