La presidenta madrileña acusa al Ejecutivo de Pedro Sánchez de utilizar las instituciones públicas para anular la alternancia política.
La apertura del curso político tras los últimos acontecimientos parlamentarios ha dejado un escenario de confrontación total entre administraciones. La presidenta del Ejecutivo regional, Isabel Díaz Ayuso, ha lanzado una durísima ofensiva verbal contra el Gabinete de Pedro Sánchez, al que ha calificado abiertamente como un gobierno desquiciado que ha tomado la decisión deliberada de hacer que las reglas del juego democrático estallen para sumir al país en un estado de crispación general.
Estas declaraciones han tenido lugar en la capital durante la intervención de la mandataria en un desayuno informativo organizado para presentar al portavoz del Grupo Popular en la Asamblea de Madrid, Carlos Díaz-Pache. Ayuso ha asegurado ante los medios y los asistentes que El País se encuentra ante la semana más negra que recuerda la izquierda y la propia historia de la democracia española, cuestionando los pactos de gobernabilidad alcanzados a nivel nacional.
Desde una perspectiva de control institucional y defensa del pluralismo político, la presidenta madrileña ha elevado el tono de sus reproches al denunciar la existencia de una presunta corrupción de Estado que opera de manera mafiosa desde las estructuras gubernamentales. Según la tesis expuesta por Ayuso, el Ejecutivo central está utilizando de forma espuria a funcionarios del Estado, instituciones públicas y a la propia corporación de la televisión pública para perseguir fines partidistas y blindar la permanencia del actual equipo de gobierno.
La jefa del Ejecutivo autonómico ha ido más allá al señalar de forma explícita la existencia de una estrategia de propaganda coordinada desde la sede de la presidencia del Gobierno. Ayuso ha afirmado que un equipo de 61 periodistas trabaja recibiendo órdenes directas desde La Moncloa para operar al servicio del poder, orquestando campañas de desprestigio masivas contra los adversarios políticos de la coalición gubernamental.
Finalmente, la presidenta regional ha lamentado la condescendencia de la base de votantes del bloque de la izquierda, criticando que se secunde un modelo de Frente Popular cuyo único objetivo, a su juicio, es anular políticamente a la mitad de la población del país. Ayuso ha concluido su intervención alertando sobre los intentos estatales de maniatar la independencia de jueces, fiscales, representantes políticos y agentes de la Guardia Civil, exigiendo una rectificación inmediata y un mínimo de decencia institucional para respetar la alternancia y la separación de poderes en España.