La cineasta cordobesa, pionera para varias generaciones de mujeres directoras, fallece a los 89 años
Josefina Molina, directora de cine galardonada con el Goya de Honor en 2012, ha fallecido el sábado 30 de mayo en Madrid a los 89 años, según ha comunicado la Academia de Cine. La cineasta cordobesa, nacida en 1936, deja un legado como realizadora de cine y televisión, dramaturga, guionista y novelista que marcó el camino para múltiples generaciones de mujeres en la industria audiovisual.
La Academia ha recordado a Molina como “una de las pocas mujeres de su generación que pudo dedicarse a la dirección” y como una creadora que transformó el cine en un espacio donde la mujer pudiera verse representada y encontrar su voz. Su trayectoria profesional comenzó con una fascinación profunda por El río, de Jean Renoir, película que despertó su vocación por la dirección cinematográfica.
Antes de incursionar en el cine, Molina fundó una compañía de teatro con la que dirigió cuatro obras teatrales. En 1962 colaboró en el programa radiofónico Vida de espectáculo, donde condujo la sección feminista La mujer y el cine, demostrando desde entonces su compromiso con la perspectiva de género en los medios.
Su debut cinematográfico llegó en 1973 con la adaptación de Vera, un cuento cruel, largometraje protagonizado por Fernando Fernán-Gómez, Julieta Serrano y Alfredo Mayo, en el que participó como guionista Lola Salvador Maldonado. Este primer trabajo marcó el inicio de una carrera que se extendería durante décadas.
Entre sus realizaciones más relevantes destaca Función de noche, estrenado en 1981, una obra híbrida entre ficción y documental donde los actores Lola Herrera y Daniel Dicenta protagonizan una conversación íntima y desgarradora sobre el fracaso de su matrimonio, consolidando a Molina como directora de sensibilidad narrativa excepcional.
Molina se convirtió en figura decisiva para abrir puertas a nuevas generaciones de cineastas mujeres. En 2006 fundó la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, CIMA, institución de la que ejercía como presidenta de honor junto a Inés París, Chus Gutiérrez, Itziar Bollain, Helena Taberna e Isabel Coixet, entre otras destacadas directoras.
En 2012 recibió el Goya de Honor, convirtiéndose en la primera mujer directora de cine en alcanzar este galardón. En la ceremonia de entrega, Molina agradeció el reconocimiento subrayando su significado para las cineastas futuras y lo dedicó expresamente a aquellas directoras que no tuvieron las mismas oportunidades.
La Sociedad General de Autores y Editores ha despedido a Molina el sábado como una "referente" ineludible para el cine de mujeres. Inés París, vicepresidenta del Colegio Audiovisual de SGAE, ha manifestado que las cineastas del sector se quedan "huérfanas" con su desaparición, aunque ha enfatizado que su legado permanece vivo a través de sus películas y series televisivas.
“Pionera y revolucionaria, su talento, compromiso y contribución deja una huella imborrable”, ha expresado SGAE Audiovisual a través de redes sociales en homenaje a la directora.
El cuerpo de Josefina Molina será velado en el tanatorio de Boadilla del Monte a partir de las 16.00 horas del sábado 30 de mayo.