La Comunidad facilitará la sustitución de arizónicas para reducir el riesgo de incendios

La Comunidad facilitará la sustitución de arizónicas para reducir el riesgo de incendios

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La Comunidad modificará la Ley del Arbolado Urbano para eliminar obstáculos administrativos al reemplazo de estos setos por especies menos inflamables en urbanizaciones y jardines privados.

La Comunidad de Madrid anunció este miércoles una modificación de la Ley del Arbolado Urbano destinada a facilitar la sustitución de setos de arizónicas por otras especies menos inflamables. La medida, que se incorporará a la futura Ley Forestal, pretende reducir significativamente el riesgo de propagación de incendios en urbanizaciones, jardines privados y entornos residenciales de la región.

El Gobierno regional identifica las arizónicas como una especie de elevado riesgo ante el fuego debido a su composición vegetal específica. Estas coníferas, ampliamente utilizadas en cerramientos de parcelas por su rápido crecimiento y valor ornamental, contienen resinas y abundantes ramas secas que favorecen una combustión “rápida e intensa”. Esta característica las convierte en un factor de vulnerabilidad importante en zonas residenciales próximas a masas forestales.

La reforma administrativa busca eliminar las trabas que actualmente impiden a los propietarios reemplazar este tipo de vegetación por alternativas más seguras. Mientras la modificación legal entra en vigor, la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior remitirá a los ayuntamientos evaluaciones técnicas detalladas sobre el peligro que representan estos cerramientos vegetales, permitiendo que los consistorios consideren estos informes al autorizar podas, talas u otras actuaciones solicitadas por particulares.

La acumulación de material seco en las arizónicas aumenta considerablemente la vulnerabilidad de las parcelas frente a las llamas. En caso de incendio, estos setos funcionan como corredores de propagación, facilitando que el fuego avance rápidamente de una vivienda a otra o desde el monte hacia zonas habitadas, alcanzando viviendas, garajes, vehículos y otras construcciones. Por ello, la prevención en estos entornos resulta clave para contener la expansión del fuego.

La Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 lanzó simultáneamente una campaña informativa para concienciar a los ciudadanos sobre los riesgos asociados a esta especie. El director de la ASEM112, Pedro Antonio Ruiz, presentó la iniciativa el martes, que se difundirá principalmente a través de redes sociales para alcanzar una audiencia amplia.

Durante la presentación, efectivos del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid realizaron una demostración práctica del comportamiento de estos setos ante un incendio. Entre las recomendaciones trasladadas figuran mantener las arizónicas a más de cinco metros de distancia de las edificaciones y evitar su proximidad a elementos combustibles como toldos, sombrillas, mobiliario exterior o vehículos estacionados.

Los Agentes Forestales han aconsejado sustituir estos cerramientos por especies con mayor resistencia al fuego, entre las que destacan la hiedra, la madreselva, el jazmín estrella o el boj. Asimismo, recomiendan emplear materiales ignífugos en los vallados y descartan cerramientos de plástico o brezo por su elevada inflamabilidad y comportamiento ante las llamas.

La Comunidad de Madrid ha recordado que el Plan Especial de Protección Civil de Emergencia por Incendios Forestales establece la obligación de mantener una franja perimetral de seguridad de 30 metros entre las viviendas y las zonas forestales. Esta franja debe permanecer libre de vegetación seca, con el arbolado aclarado y las parcelas sin edificar en condiciones adecuadas de limpieza para minimizar el riesgo de propagación.

La iniciativa responde a la necesidad de reforzar las medidas preventivas en un contexto de creciente riesgo de incendios forestales. La modificación normativa y la campaña de concienciación constituyen un enfoque integral que combina cambios administrativos con educación ciudadana para mejorar la seguridad en entornos residenciales próximos a masas forestales.