La Comunidad despliega 304 profesionales en trabajos de poda, desbroce y pastoreo preventivo antes del verano.
La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha un dispositivo preventivo que abarca 5.298 hectáreas de terreno forestal para reducir el riesgo de incendios antes de la llegada del verano, la época de máximo peligro en la región.
El operativo, coordinado por el Cuerpo de Bomberos autonómico, se concentra en trabajos de poda, desbroce y revisión de cortafuegos en zonas previamente identificadas como prioritarias. Estas intervenciones se ejecutan durante los períodos de riesgo medio y bajo, especialmente en áreas colindantes con núcleos de población o con alta densidad de vegetación.
La finalidad es reducir la carga de combustible vegetal y contener la propagación del fuego en caso de que se declare un incendio.
El pastoreo preventivo constituye la estrategia más extendida: el 71,2% de la superficie, equivalente a 3.772,59 hectáreas, se gestiona mediante rebaños de ovejas, cabras, vacas y caballos integrados en el programa autonómico. Este sistema funciona desde 2011 a través de acuerdos con explotaciones ganaderas, que reciben compensación económica por su participación.
Los retenes forestales actúan directamente sobre 1.525 hectáreas de monte, zonas de interfaz urbano-forestal y áreas de cortafuegos, ejecutando tareas de desbroce, poda y retirada de restos vegetales.
Paralelamente, se acomete la adecuación de 74,6 kilómetros de pistas forestales, con actuaciones que incluyen desbroces, podas, corte de ramas y limpieza de restos vegetales. Estas mejoras facilitan el acceso de los medios de extinción y aumentan la seguridad en caso de emergencia.
En la actualidad, 304 profesionales participan en estas labores preventivas, organizados en equipos dotados de maquinaria manual y pesada. Con la llegada del período de máximo riesgo, este efectivo se reforzará hasta alcanzar los 419 profesionales, que se integrarán en el operativo del Plan INFOMA (Plan de Protección Civil contra Incendios Forestales de la Comunidad de Madrid).
Las actuaciones se distribuyen en cerca de medio centenar de municipios repartidos en seis áreas operativas: Lozoya-Somosierra, Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, Zona Centro, Sur-Occidental, Campiña del Este y Comarca de las Vegas.
Según la planificación establecida, la superficie de intervención puede variar en función de las condiciones meteorológicas, la presencia de especies protegidas o la densidad real de vegetación en cada zona.