Borja Carabante reconoce la falta de solicitudes tras un año y anuncia medidas para reactivar el plan aprobado en junio de 2025.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, ha admitido públicamente que el plan para impulsar azoteas verdes en edificios residenciales requiere un refuerzo tras no recibir solicitudes en casi un año desde su aprobación.
La confesión llegó durante la última comisión del área, cuando el concejal socialista Antonio Giraldo cuestionó el avance del programa, aprobado por unanimidad en el Pleno de Cibeles en junio de 2025. Giraldo ha criticado duramente que la línea de ayudas haya resultado "papel mojado" y ha recordado que el objetivo original era mitigar el efecto isla de calor y crear espacios comunitarios en las viviendas. En el momento de su aprobación, el Ayuntamiento identificó 108 cubiertas verdes en la ciudad, de las que apenas el 24% eran de titularidad pública.
Carabante ha argumentado que “el impacto práctico todavía es pronto para verlo” y ha puesto el acento en el acuerdo de los grupos municipales respecto al “crecimiento verde de las ciudades”. El delegado ha subrayado que el Ayuntamiento ha optado por liderar con el ejemplo, instalando azoteas verdes en equipamientos municipales como las bibliotecas Eugenio Trías (Retiro), Ángel González (Latina) y San Fermín (Usera).
Actualmente, el área de Obras desarrolla nueve proyectos para incorporar cubiertas verdes en edificios municipales. Carabante ha recordado también que en noviembre de 2023 se reformaron las normas urbanísticas para introducir el factor verde, con el propósito de facilitar estas intervenciones en la ciudad.
El delegado ha comunicado que el Ayuntamiento colabora con el área de Vivienda para incluir, a petición del Grupo Municipal Socialista, una línea de subvención dentro del Plan Rehabilita específicamente destinada a azoteas verdes.
Según Carabante, Madrid cuenta con más de 124.000 edificios de viviendas, “de los que apenas un centenar tienen azoteas verdes”. “Tenemos un gran potencial”, ha enfatizado.
Giraldo ha alertado sobre el agravamiento del efecto isla de calor urbano año tras año, particularmente en el sur madrileño, y ha sostenido que este plan podría funcionar como “balón de oxígeno”. “La gracia del plan especial era que las comunidades de propietarios de edificios privados se lanzasen”, ha señalado el edil socialista, quien ha exigido un "reimpulso" municipal al constatar que tampoco se ha otorgado ninguna subvención concreta para esta finalidad.
Carabante ha coincidido en la urgencia de “darle un nuevo impulso” para que más comunidades de propietarios conozcan las ventajas del plan especial y las líneas de subvención disponibles. Sin embargo, ha matizado que once o doce meses desde su aprobación constituyen un plazo aún corto para evaluar su impacto real.
El delegado ha precisado que estas actuaciones exigen proyecto, licitación, inversión y ejecución de obra, motivo por el cual existe “un periodo de decalaje” antes de que puedan materializarse. “Estamos abiertos a trabajar con todos ustedes con aquellas iniciativas que vengan a impulsar de nuevo esta acción para que sea una realidad en la ciudad de Madrid más pronto que tarde”, ha concluido.