La Comunidad invertirá más de 2,5 millones de euros en un sistema de alerta temprana para monitorizar la calidad del agua en tiempo real.
La Comunidad de Madrid implantará un sistema de alerta temprana en los 13 embalses gestionados por Canal de Isabel II para monitorizar la evolución de la calidad del agua y facilitar decisiones operativas sobre las reservas hídricas casi en tiempo real. La inversión superará los 2,5 millones de euros y el proyecto se ejecutará a lo largo de cinco años.
El Consejo de Gobierno ya ha aprobado esta iniciativa, que se basará en modelos matemáticos y predicciones a muy corto plazo. El objetivo es anticipar posibles alteraciones en el estado del agua almacenada y mejorar la gestión de los recursos destinados al abastecimiento de la población madrileña.
La herramienta analizará parámetros relacionados con la calidad del agua y la cantidad almacenada en los embalses, teniendo en cuenta también factores como las características de cada cuenca, las propiedades del suelo y la capacidad de saturación de los terrenos asociados a las presas. De esta forma, el sistema podrá prever los efectos de fenómenos que alteren el estado de los embalses e identificar las causas que los originan.
Con esta información, la Comunidad de Madrid podrá reconocer patrones de comportamiento en cada situación y actuar de manera preventiva antes de que se produzcan incidencias relevantes. El sistema permitirá además adaptar el proceso de potabilización del agua antes de su consumo y seleccionar en cada momento el punto de captación más adecuado, en función de las condiciones del recurso hídrico disponible.
Canal de Isabel II ya había desarrollado un estudio previo para modelizar en 3D la hidrodinámica y la calidad del agua del embalse de Manzanares El Real. Con la nueva iniciativa, la empresa pública extenderá y optimizará esta herramienta al resto de infraestructuras hidráulicas de la región, integrando toda la información generada en una plataforma única.
Esta plataforma permitirá mejorar el seguimiento técnico de los embalses y reforzar la capacidad de respuesta ante cambios en la calidad o disponibilidad del agua. El proyecto representa un avance significativo en la gestión inteligente de los recursos hídricos de la región.
La iniciativa se enmarca en los esfuerzos de la Comunidad de Madrid por modernizar la infraestructura hídrica y garantizar un abastecimiento seguro y eficiente a la población, especialmente en un contexto de creciente demanda y variabilidad climática.