El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha aprobado una ampliación del 24% en la inversión destinada al programa de “respiro”.
Una iniciativa que busca facilitar la conciliación de las familias que tienen a su cargo a personas con discapacidad intelectual, de entre 18 y 65 años, que presentan graves trastornos de conducta.
El nuevo contrato del servicio, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026 y se mantendrá hasta el 31 de diciembre de 2027, contará con una dotación económica de 834.900 euros, según ha comunicado el Ejecutivo autonómico.
Gracias a este programa, los familiares podrán disponer de tiempo para realizar gestiones, salir del domicilio o simplemente descansar, mientras profesionales cualificados se hacen cargo de la persona con discapacidad. Entre estos profesionales se encuentran psicólogos, trabajadores sociales, educadores sociales, monitores y cuidadores, quienes además desarrollan actividades culturales, deportivas y de ocio adaptadas a las necesidades específicas de cada usuario.
El servicio de respiro se articula en diversas modalidades, como actividades los fines de semana fuera del domicilio, estancias de fin de semana con pernocta, períodos vacacionales, puentes, estancias cortas o apoyos puntuales en el hogar. En este último caso, los profesionales se desplazan al domicilio familiar para prestar asistencia.
El programa también ofrece orientación, apoyo psicológico y social, y servicios complementarios como transporte, manutención y alojamiento, lo que amplía considerablemente su utilidad para las familias beneficiarias.
En la edición de 2024, esta iniciativa benefició a más de 100 hogares madrileños. En términos más amplios, la Comunidad de Madrid mantiene una red pública de 14.500 plazas para la atención de personas con discapacidad intelectual o física, y más de 7.000 para personas con enfermedades mentales graves y persistentes. La inversión anual para el conjunto de estos servicios supera los 426 millones de euros.