El dirigente de Podemos y exdiputado autonómico Serigne Mbaye ha quedado en libertad tras ser detenido junto a otras seis personas por un altercado con agentes de la Policía Nacional en el distrito madrileño de Usera-Villaverde, un episodio que ha derivado en acusaciones de racismo por parte del político que contrastan con la versión policial de los hechos.
Según fuentes policiales, la intervención se produjo cuando varios agentes identificaron a dos individuos en actitud sospechosa en un aparcamiento de la Calle Antonio López. Uno de ellos emprendió la huida, lo que provocó la concentración de un grupo de personas que terminó enfrentándose a los agentes.
Entre los presentes se encontraba Mbaye, quien, de acuerdo con la Policía, participó en un episodio de resistencia y desobediencia que obligó a los agentes a intervenir y practicar siete detenciones. Durante el incidente, un agente resultó herido leve.
Los arrestados fueron acusados de desobediencia grave y resistencia a la autoridad, en un contexto que, según la versión oficial, responde a una actuación ordinaria ante una situación de alteración del orden público.
Tras su puesta en libertad, Mbaye ha denunciado públicamente haber sido víctima de “racismo”, una acusación que ha sido replicada por dirigentes de Podemos, quienes han hablado de “violencia institucional” sin que, por el momento, se hayan aportado pruebas que respalden tales afirmaciones.
Estas declaraciones se producen en paralelo a un relato policial que sitúa el origen de los hechos en la negativa a identificarse y en la reacción violenta de un grupo de personas ante la actuación de los agentes.