El Ayuntamiento de Madrid, a través de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS Madrid), incorporará dos bombas de calor aerotérmicas y dos campos fotovoltaicos en la central térmica del ecobarrio de Puente de Vallecas con el objetivo de mejorar la eficiencia energética y reducir emisiones.
Así lo ha anunciado el delegado de Políticas de Vivienda y presidente de EMVS Madrid, Álvaro González, durante una visita a las instalaciones de producción de agua caliente y recogida neumática de residuos que dan servicio a 11 de las 12 promociones del ecobarrio.
Las dos nuevas máquinas de aerotermia funcionarán como apoyo a las cuatro calderas de gas natural existentes y podrán cubrir entre el 20% y el 25% de la generación de calor destinada a calefacción y agua caliente sanitaria (ACS). Con esta medida, el Consistorio busca reducir el consumo de gas natural y, en consecuencia, las emisiones de CO₂ del conjunto residencial.
Para compensar el aumento del consumo eléctrico derivado de los nuevos equipos, EMVS instalará además dos campos fotovoltaicos en las cubiertas de las promociones San Francisco Javier 5 y 6. La energía generada se destinará al autoconsumo colectivo: un 94% abastecerá a la central térmica y el 6% restante a las dos promociones.
Según González, estas actuaciones permitirán que el ecobarrio “consuma menos, reduzca emisiones y suponga un ahorro económico y energético para los vecinos”.
El ecobarrio de Puente de Vallecas está compuesto por 12 promociones de vivienda pública, 11 ya finalizadas y una en construcción, que sumarán 1.200 viviendas de alquiler asequible. Actualmente, 1.110 hogares ya están ocupados y cuentan con calificación energética A tanto en consumo como en emisiones.
El sistema centralizado de calefacción y ACS permite una gestión más eficiente que los sistemas individuales o tradicionales, con una reducción estimada de hasta el 50% en la factura energética.
Además, las promociones disponen de un sistema de recogida neumática de residuos, mediante el cual los vecinos depositan los desechos en compuertas instaladas en los edificios y estos son transportados por aspiración hasta la central. Este sistema reduce en un 43% las emisiones de CO₂ al evitar el uso de camiones y contenedores en la vía pública.
“La central térmica es el corazón del ecobarrio”, ha subrayado González, destacando su papel en la apuesta municipal por un modelo de vivienda pública más sostenible.