El Teleférico de Madrid, uno de los emblemas turísticos de la capital desde su inauguración en 1969, se transformará por completo en los próximos tres años. La Empresa Municipal de Transportes (EMT), responsable de la infraestructura, ha iniciado este martes las obras de renovación integral que culminarán en 2027 con un nuevo sistema monocable dotado con 47 cabinas panorámicas, completamente transparentes y con capacidad para diez pasajeros cada una.
La actuación arranca con el desmontaje del antiguo cableado, paso previo a la demolición parcial de los edificios terminales en Pintor Rosales y Casa de Campo. La modernización incluye la sustitución del sistema bicable original por un monocable con tecnología de última generación, que permitirá aumentar la velocidad máxima de los actuales 3,5 a 6 metros por segundo, con trayectos adaptados en tiempo y ritmo según la afluencia de usuarios.
El nuevo trazado conservará el recorrido de 2,5 kilómetros entre el Paseo del Pintor Rosales y la Casa de Campo, atravesando la M-30 y el entorno ferroviario sin necesidad de cortes de tráfico, según han explicado los técnicos durante la presentación del proyecto. Las seis torres de sustentación serán reemplazadas, conservando su número y ubicación, y se ejecutarán nuevas cimentaciones y sistemas electromecánicos en las estaciones terminales.
Las cabinas, actualmente en fabricación en las factorías suizas de Doppelmayr, tendrán un peso total de 1.800 kilos —1.000 por la estructura y 800 por la carga estimada de pasajeros— y podrán alcanzar una altura de hasta 55 metros. Se trata de una de las intervenciones más complejas por sus características técnicas y por desarrollarse en un entorno urbano y natural protegido.
Desde el Ayuntamiento se destaca también la mejora en accesibilidad, con nuevos accesos adaptados, pavimentos diferenciados y señalética reforzada en las estaciones. Las terminales, renovadas con estructuras ligeras y fachadas acristaladas, se integrarán visualmente con el entorno gracias a un diseño inspirado en el ritmo vertical de los árboles del parque.
El presupuesto de la segunda fase del proyecto supera los 26,6 millones de euros. La primera, en ejecución entre febrero de 2024 y febrero de 2025, está dotada con 141.000 euros y se centra en las operaciones preliminares, entre ellas la retirada del cable mediante maquinaria especializada que evitará tensiones sobre las estructuras a demoler.
Desde su inauguración por el entonces alcalde Carlos Arias Navarro, el teleférico ha sido un símbolo de la conexión entre ciudad y naturaleza, enlazando el centro urbano con la Casa de Campo. El nuevo proyecto no solo moderniza la infraestructura, sino que incorpora criterios de sostenibilidad, con una reducción prevista en emisiones y en la huella de carbono gracias al uso eficiente de la energía.
La EMT mantendrá el sistema de billetes de ida, vuelta y trayectos sencillos, según ha confirmado Álvaro Vizcaíno, responsable del Teleférico de Madrid. Además, se habilitará una zona de recepción de visitantes dentro de los edificios terminales, diferenciada del espacio técnico de embarque y desembarque.
El objetivo, según ha explicado el consejero delegado de Doppelmayr en España y Portugal, Javier Tellería, es que el nuevo teleférico gane en “velocidad, confort y eficiencia”, ofreciendo una experiencia más agradable y fluida, con una infraestructura plenamente adaptada a los estándares actuales y respetuosa con su entorno paisajístico.