El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado la nueva ordenanza de Movilidad Sostenible con los votos en solitario del Partido Popular y el rechazo en bloque de la oposición, en una sesión marcada por el debate sobre el modelo de ciudad y las restricciones al tráfico.
El nuevo texto amplía las zonas de Servicio de Estacionamiento Regulado (SER), consolida las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y establece una autorización temporal para que los vehículos sin etiqueta ambiental empadronados en Madrid puedan circular mientras se cumplan los límites de calidad del aire.
Entre las principales novedades figura la ampliación del SER en 60.000 plazas, extendiéndose a nuevos barrios y distritos con el objetivo de proteger el aparcamiento de los residentes ante la presión de la demanda.
Además, el Ayuntamiento podrá ampliar horarios y días de aplicación en zonas con alta ocupación, incluyendo noches, fines de semana y festivos si así lo requiere la situación.
La extensión a nuevos barrios dependerá de la solicitud vecinal y del visto bueno de las juntas de distrito, quedando finalmente fuera el distrito de Moratalaz tras la oposición de sus vecinos.
La ordenanza consolida las actuales ZBE, como Distrito Centro y Plaza Elíptica, e introduce una flexibilización para los vehículos con etiqueta A empadronados en la ciudad.
Estos podrán circular y estacionar en su barrio de forma temporal siempre que se respeten los límites de dióxido de nitrógeno establecidos por la normativa europea. En caso de superarse, la autorización quedará sin efecto.
El Gobierno municipal justifica esta medida en el bajo impacto de estos vehículos en el conjunto del tráfico, al representar poco más del 1% del total.
La aprobación llega un año y medio después de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid anulara parte de la ordenanza anterior, lo que obligó a reformular el texto, incluyendo un nuevo informe económico.
Durante el proceso se han presentado más de un centenar de alegaciones, además de enmiendas de los grupos de la oposición, que han rechazado la nueva normativa.
El delegado Borja Carabante ha defendido que Madrid ha pasado de ser una de las ciudades más contaminadas de Europa a un referente en movilidad sostenible, destacando la mejora de la calidad del aire en los últimos años.
La ordenanza incluye también la posibilidad de extender el sistema de bicicleta pública Bicimad a municipios limítrofes, siendo Pozuelo de Alarcón el primero en incorporarse.