El Ayuntamiento trabaja con 50 familias que deberán desalojar infraviviendas en Fuencarral por riesgo de seguridad

El Ayuntamiento trabaja con 50 familias que deberán desalojar infraviviendas en Fuencarral por riesgo de seguridad

El delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad del Ayuntamiento de Madrid, José Fernández, ha asegurado este viernes que el Consistorio está trabajando de forma individualizada con el medio centenar de familias que residen en unas infraviviendas situadas en la calle Antonio Cabezón, en el distrito de Fuencarral-El Pardo, y que deberán ser desalojadas por motivos de seguridad.

Fernández, en declaraciones a los medios durante su visita al Centro de Apoyo a las Familias 3, ha explicado que los servicios sociales están tratando de ofrecer una respuesta a cada caso concreto, si bien ha subrayado que corresponde a las propias familias aceptar o no los recursos que el Ayuntamiento pone a su disposición.

El delegado ha señalado que se trata de un problema de seguridad derivado del mal estado del inmueble. Según ha indicado, el propietario privado no habría actuado de forma adecuada para garantizar las condiciones del edificio, lo que ha obligado al Ayuntamiento a intervenir mediante ejecución sustitutoria.

Desde el área de Urbanismo se ha requerido a los residentes que abandonen el pabellón antes del próximo 10 de marzo, alegando que no reúne las condiciones mínimas de seguridad.

Fernández ha defendido que los servicios sociales del distrito están realizando un trabajo “excelente” para acompañar a las familias afectadas en este proceso y evitar situaciones de desprotección.

El pasado 2 de febrero, el Grupo Municipal Socialista denunció la falta de una solución habitacional para estas familias y reclamó una actuación urgente que garantice un realojo digno, así como la intervención inmediata de los servicios sociales para evitar que los afectados queden en la calle.

Desde el Gobierno municipal insisten en que se está actuando conforme a la legalidad y priorizando la seguridad de los residentes, al tiempo que se mantienen abiertas las vías de atención social para cada una de las familias implicadas.