La actuación residencial en el suroeste de Madrid da un paso decisivo tras formalizar el órgano que gestionará el desarrollo urbanístico de los antiguos terrenos militares, a la espera de la aprobación definitiva del proyecto de urbanización por parte del Ayuntamiento.
El Nuevo Barrio Campamento, en el distrito de Latina, ha constituido este jueves ante notario su Junta de Compensación. El órgano asumirá la gestión técnica y urbanística de los antiguos terrenos militares donde se construirán 10.700 viviendas asequibles. El Ayuntamiento de Madrid ultima la aprobación definitiva del proyecto de urbanización, paso imprescindible para iniciar las obras.
Al acto asistieron Leire Iglesias, presidenta de Casa 47 (la Entidad Estatal de Vivienda que controla el 98% de la superficie); Alberto González, concejal presidente de Latina en representación del Ayuntamiento; y los propietarios particulares adheridos al desarrollo. La formalización de la Junta de Compensación actúa como asamblea fundacional y constituye un hito decisivo en la tramitación del nuevo barrio.
Esta figura será la encargada de coordinar las actuaciones técnicas necesarias para ejecutar el proyecto y garantizar el reparto equitativo entre los propietarios tanto de los beneficios derivados del aprovechamiento urbanístico como de las cargas económicas, incluidos los costes de urbanización. Desde el Ministerio subrayan que el paso consolida jurídicamente una de las grandes operaciones residenciales previstas en la capital.
Iglesias ha defendido que la constitución de este órgano demuestra la voluntad de reconvertir las antiguas dependencias militares en un ámbito llamado a acoger el proyecto de vida de miles de personas. A partir de ahora, ha destacado, existirá una entidad colaboradora con la Administración dedicada en exclusiva a ejecutar las obras del futuro barrio. Casa 47 aguarda ahora la aprobación definitiva del proyecto de urbanización de los terrenos de Campamento, que durante décadas estuvieron ocupados por instalaciones militares y quedaron sin uso en los años ochenta.
Una vez se produzca ese visto bueno, el expediente deberá pasar por la Junta de Gobierno municipal, sin necesidad de elevarse al Pleno del Consistorio. En paralelo, avanzan ya las labores previas sobre el terreno. Las obras de demolición comenzaron el pasado 12 de enero y está previsto que concluyan el próximo mes de junio. Esa intervención resulta indispensable para preparar el suelo y permitir el inicio de la construcción del nuevo barrio.